Las entidades del campo expresaron ayer su preocupación por la falta de gasoil que sufren los productores agropecuarios, sobre todo en el centro y norte del país. Las principales quejas se relacionan con el racionamiento en las entregas y el aumento sostenido del precio, que en los últimos días llegó a $ 1,90 por litro, unos 40 centavos más que el establecido para las estaciones de servicio de bandera.
Según varios dirigentes y productores, esta situación podría agravarse cuando se produzcan las primeras lluvias y el suelo quede listo para la siembra gruesa. Y si esa implantación llega a demorarse, habría pérdidas económicas.
El campo consume anualmente 4400 millones de litros de gasoil, lo que lo convierte en el principal demandante del producto en la economía nacional. Esta escasez se produce justo cuando está comenzando la implantación de maíz y girasol en el Norte, a los que en noviembre se sumará la soja.
Hace 15 días, los productores de arroz de Entre Ríos -que consumen hasta 700 litros del combustible por hectárea- encendieron la señal de alarma. Desde entonces, a la falta de agua se sumó la del combustible, que se fue agravando con los días y extendiendo a todo el país. Según algunos expendedores, las refinerías estarían entregando un 25% menos.
«En el Chaco, vamos a sembrar un millón de hectáreas y el gasoil no nos alcanza ni para 200.000. Acá, cuando se rumorea que va a venir el camión, se forman colas de tres o cuatro cuadras; y toda la provincia está igual. Yo estuve tres días para juntar 1000 litros, comprando de a 50 y 100. Lo que más me vendieron de una vez fueron 187 litros», ejemplificó Alfredo Narducci, productor del sudeste del Chaco.
En Córdoba, ni los mayoristas disponen del fluido: «Si les pedís 2000 litros, te entregan 1000, y si pedís 1000, te dan 500», agregó Miguel Graueix, productor de la localidad de Alicia.
En Entre Ríos, el presidente de la Federación de Asociaciones Rurales (Farer), José Basaldúa, dijo: «El combustible está faltando en todas partes y todo está racionado. Directamente, no les están entregando a las estaciones de servicios».
Con esta preocupación, los productores piensan cómo enfrentar los próximos meses: en todo el país está comenzando la siembra de girasol y maíz, y en las provincias norteñas está próxima la cosecha de trigo. En esa zona podría verse afectada la siembra del algodón, cuyo comienzo también es inminente.
Así las cosas, si el racionamiento continúa, las economías regionales se verían seriamente afectadas. Por eso, los productores elevaron sus quejas a las entidades que los agrupan, y éstas llenaron de pedidos de audiencia la agenda del subsecretario de Combustibles de la Nación, Cristián Folgar.
Para hablar con el funcionario están anotados, entre otros, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Sociedad Rural Argentina (SRA), la Federación Agraria Argentina y la Bolsa de Cereales de Rosario, que en los últimos días difundieron declaraciones en las que, en distintos tonos, exigieron soluciones. Por lo pronto, todas las entidades hablan de una escasez muy grande, y alguna no le conoce precedentes.
Importación
«La Argentina es netamente importadora de gasoil y el precio internacional está muy por encima de lo que se paga en el mercado interno, con lo cual, para las empresas petroleras, la importación es sinónimo de pérdidas. Y eso, incluso con la reciente quita de impuestos que fijó el Gobierno», dijo Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la SRA.
Desde Formosa, el vicepresidente de la Rural, Hugo Biolcati, destacó con ironía: «Algún trasnochado tal vez pueda pensar que reduciendo un poco los impuestos al gasoil, que rondan el 40%, podrían bajarse los costos. Pero esta idea debe de ser muy descabellada, porque ningún funcionario la propuso». Hasta ahora, la promesa oficial dice que el tema se solucionaría dentro de quince días, cuando se sume a una oferta débil el combustible importado de Venezuela y que llegaría a los 200.000 m3.
Sin embargo, no hay demasiado optimismo. «No sabemos a qué precio llegará ese combustible ni cuándo lo van a liberar», sintetizó Daniel Asseff, analista económico de Coninagro, entidad que estudió -pero descartó por el alto costo- una propuesta para adquirir 5 millones de metros cúbicos en Plaza Huincul.
Por José Crettaz
De la Redacción de LA NACION
Piden responsabilidad a todo el sector
* El defensor del pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, afirmó ayer que la Argentina «necesita un programa de responsabilidad energética» y no descartó la posibilidad de realizar una presentación judicial para que se garantice la provisión de combustible al mercado interno. Al disertar en un seminario sobre servicios públicos organizado por la Universidad Austral, el ombudsman pidió no ser alarmistas, ni hablar de crisis ni de emergencia, pero sostuvo: «El país necesita un programa de responsabilidad energética y todos los actores -el Estado, los productores, generadores y usuarios en general- deben participar en él».