Cuando no sirve intentar nivelar hacia arriba

Mart 18/02/14 15:21 HS.- A veces uno siente esa horrible sensación de remar en un mar de dulce de leche con dos escarbadientes y ver que por mucho que algunos nos esforcemos en tratar de avanzar, son miles los conformistas, cuando no cómplices de un silencio autoimpuesto a veces producto de la esa tendencia a la ignorancia, los que esperan que las cosas pasen y cuando pasan en vez de reconocer que se equivocaron, te cuestionan o creen que el ninguneo es una herramienta a utilizar para seguir viviendo en un mundo de fantasía.

Todo esto viene a cuento por lo que ya nos pasó con el régimen de promoción industrial y la ignorancia manifiesta de muchos de los que han opinado sobre el tema diciendo mentiras o disfrazando la situación de la industria fueguina, creyendo que eso, primero no genera pánico y segundo, las va a dar tiempo para reparar lo irreparable.
Una de ellas fue la Ministra de la Producción y Avance Tecnológico de Tierra del Fuego, quien evidentemente no leyó
Zonas Francas – Ley 24331 donde claramente se señala que “Almacenamiento: la mercadería, si bien puede ser transferida, se encuentra a la espera de un destino ulterior, y sólo puede ser objeto de las operaciones necesarias para su conservación y manipulaciones ordinarias destinadas a mejorar su presentación, calidad comercial o acondicionada para su transporte.

Comercialización: además de las operaciones descriptas en almacenamiento, la mercadería podrá ser comercializada, utilizada o consumida.

Industrialización: la mercadería podrá ser transformada, elaborada, combinada, reparada o sometida a cualquier perfeccionamiento”.
Este último párrafo, me vita todo tipo de análisis, la mercadería podar ser transformada, elaborada, combinada, reparada o sometida a cualquier perfeccionamiento, es decir las famosas armadurías, aquí tendrían un lugar donde blanquear que en realidad no se fabrica, sino que se importa y se arma en un galpón, por otro lado podrían importar insumos sin problemas, también lo dice la ley y exportar eso armado, industrializado o mejorado como también lo dice la ley.
Y lo que no dice la ley y que es tan real como que lo vemos todos los días, es que del otro lado del estrecho los sueldos serian un 50% más bajos, las empresas de transporte se ahorrarían 17 mil pesos por cada pasada de un camión en la barcaza de Bahía Azul y los 200 kilómetros de ripio, más 4 aduanas que jamás funcionaron como también se decía y era falso.

Si cualquiera de ustedes fuera directivo de una empresa instalada al amparo de la Ley 19640, ¿Qué pensaría?, ¿Cuál seria la decisión teniendo en cuenta la cadena de costos?, la falta de insumos, los salarios astronómicos, los escandalosos precios de los terrenos para instalarse, la inseguridad jurídica y la lejanía de cualquier centro de distribución. ¿Haría patria a perdida?, ¿le interesaría la geopolítica?, más si se tiene en cuenta que todas las empresas son multinacionales.
Puede gustarles o no, pueden tomarlo como mejor les parezca pero esta es la realidad. Todo el mundo abusó del régimen de promoción industrial, jamás se reinvirtió un peso, los parques industriales con una porquería, sucios, intransitables, sin siquiera estacionamientos para los miles de autos de alta gama financiados por el Banco de Tierra del Fuego, que de otra forma no existirían si por ejemplo se hubieran implementado créditos para la compra de viviendas y los dueños de esas tierras no hubiesen aprovechado para cobrarles por esos terrenos los mismo que en Manhatan.
No se hizo nada, absolutamente nada, pero, siempre hay un pero tengo la tranquilidad de haber denunciado todo esto desde 1988, de haber escrito columnas de opinión tanto en El Sureño, como en Provincia 23, sobre el peligro que significaban estas políticas de estado, por llamarlas de alguna manera.
Juan Carlos Pezoa primer subsecretario de economía del gobierno de Néstor Kirchner nos dijo a Alejandro García y a mí en el año 2009 “si 4 o 5 vivos se llevan 40 millones de dólares anuales en Tierra del Fuego, nosotros preferimos que esa plata venga a rentas de nación”. Claro y conciso, lo que vino después no hizo más que confirmar el desastre anunciado.
Pero hay más y podría seguir hablando de mis visitas a las zonas francas de Uruguay, La Plata, Vigo en España, Manaos en Brasil en el año 2000 y desde entonces difundí lo que se hacía y como para que lograran el desarrollo que hoy disfrutan sus habitantes y trabajadores.
Nada de eso fue escuchado, nada fue tenido en cuenta, nada sirvió, pudo más la soberbia y el desconocimiento que la humildad y el aprendizaje, hoy volvemos a llorar sobre la leche derramada. Sobre mi mesa de trabajo descansan los libros sobre la forma de desarrollo de esos lugares donde el trabajo es incansable y las ganancias billonarias.
Un chico se quejaba hoy de una gacetilla con contenido de una nota que el había realizado a la ministra Yutrovic, respecto de que no había que preocuparse porque lo de Rio Gallegos y Caleta Olivia no nos afecta. Tanto lo que decía la gacetilla como las declaraciones demuestran que quien preguntó y quien respondió no tenían idea de lo que estaban hablando.
Así pasa todos los días, los funcionarios dicen lo que quieren y nadie cuestiona nada, porque el desconocimiento cunde, y el mantener la basura bajo la alfombra se ha convertido en una regla, lamentablemente no es lo mismo saber que conocer.

Armando Cabral

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