El senador Martínez fue un luchador incansable. Presentó el proyecto para crear una Universidad Nacional en Tierra del Fuego, y no paró hasta verlo concretado, convertido en ley. Pensó que para un desarrollo sustentable de la provincia hacía falta concretar el cruce al continente por aguas argentinas y la extensión de la ruta nacional 40 en la Isla, y puso sus energías en esa iniciativa, que hoy podemos decir con orgullo que es ley y avanza hacia su realización efectiva.
José caminó pasillos y recorrió oficinas, y aportó todo su conocimiento para que el Fideicomiso Austral fuese una realidad, para que se pensaran obras de infraestructura que ayuden a sostener el crecimiento con inclusión.
José tenía planes, que siempre estaba dispuesto a explicar en su pizarra, a mostrar sus papeles, a compartir. José fue un hombre digno y generoso.
Nos imaginamos lo orgulloso que estaría de ver cómo algunos de sus sueños se van concretando. Estamos seguros, también, de lo indignado que estaría viendo cómo la que él llamaba siempre “la corporación política fueguina” entrega vergonzosamente los recursos naturales de Tierra del Fuego a empresas multinacionales, en condiciones poco claras e hipotecando parte de nuestro futuro.
Los que lo acompañamos en su militancia, no solamente en el Senado sino anteriormente en el IPAUSS, en la vida política y sindical, sentimos el enorme orgullo y la responsabilidad que nos confiere haber caminado junto a un hombre grande, como fue José Martínez.
María Rosa Díaz
Osvaldo Lopez
Senadores nacionales por Tierra del Fuego
Bloque Nuevo Encuentro
