La venta de tierras en Ushuaia y Río Grande, muchas de ellas pertenecientes históricamente a las Fuerzas Armadas por su ubicación estratégica, es uno de los puntos más alarmantes. De Luca recordó que la ley de provincialización 23.775 establece que esas tierras son propiedad de la provincia, por lo que el intento de venta viola la autonomía provincial y municipal. “El privado no puede hacer lo que quiere en su tierra, eso no existe dentro de lo que esté elegido municipal”, subrayó, defendiendo la potestad de los gobiernos locales para definir el ordenamiento territorial.
El economista también cuestionó la intervención del puerto fueguino, un activo estratégico en el marco de los pasos bioceánicos y la proyección hacia la Antártida. Comparó la parálisis argentina con el avance de Chile en Punta Arenas y Puerto Williams, y con la infraestructura británica en Malvinas. “Estamos bloqueados prácticamente con intervención de un gobierno nacional que piensa más bien en una Argentina chica que termina en el sur del continente y no en la isla de Tierra del Fuego, las islas del Atlántico Sur y la Antártida Argentina”, afirmó.
La crisis económica provincial se refleja en la caída del consumo interno, especialmente en Río Grande, donde la industria y la producción energética están paralizadas tras la retirada de YPF y Roch, que representaban cerca del 70% de la economía local. A esto se suma la presión del comercio electrónico, el aumento de tarifas y alquileres, y la apertura indiscriminada de importaciones. “La importación de carne aviar aumentó un 300%, sobre todo pechugas desde Brasil”, ejemplificó De Luca, denunciando que el modelo de Javier Milei y su equipo “es un país basado nada más en las actividades primarias y el resto nada”.
La mirada crítica de De Luca expone un panorama desolador: un gobierno nacional que reduce la Argentina a un territorio pequeño, entregado a intereses externos, mientras desmantela la industria y ahoga financieramente a provincias y municipios. Tierra del Fuego, con su valor geopolítico y productivo, se convierte en el epicentro de una política que, bajo la bandera de la eficiencia, avanza hacia la vulnerabilidad y la pérdida de soberanía.
Fuente: Resumen Económico, Radio Provincia.
