- Sin proyectos aprobados: Tierra del Fuego figura entre las 11 provincias sin iniciativas dentro del RIGI (junto a Santa Cruz, Córdoba, Chubut, etc.).
- Sectores ignorados: La industria electrónica y de ensamblaje —base del régimen de promoción industrial fueguino— no fue incluida en el esquema de incentivos.
- Modelo extractivo: El RIGI privilegió minería (litio y cobre) y energía (petróleo, gas, GNL), dejando afuera sectores industriales periféricos.
- Impacto federal desigual: Mientras provincias con recursos naturales recibieron miles de millones, Tierra del Fuego quedó relegada a esperar un “efecto derrame” incierto.
| Provincia | Inversión estimada | Empleos proyectados | Sectores |
|---|---|---|---|
| San Juan | USD 25.085 M | 56.989 | Cobre, oro |
| Catamarca | USD 9.854 M | 18.127 | Litio |
| Neuquén | USD 12.498 M | 14.468 | Petróleo y gas |
| Río Negro | USD 18.944 M | 6.478 | Energía y logística |
| Tierra del Fuego | 0 | 0 | Industria electrónica ignorada |
Aunque la provincia no recibió proyectos, la Legislatura de Tierra del Fuego debatió en 2026 la adhesión al RIGI:
- Impulsada por el bloque La Libertad Avanza, que defendió la adhesión como “puerta de entrada a inversiones de gran escala”.
- Críticos señalaron la superposición con el régimen de promoción industrial vigente, que ya otorga beneficios fiscales a la industria fueguina.
- El proyecto aún estaba en comisiones, sin resultados concretos en términos de inversión.
- Realidad: Tierra del Fuego quedó marginada del RIGI, sin proyectos ni dólares frescos.
- Narrativa oficial: Se habla de federalismo y diversificación, pero en la práctica el régimen reforzó un mapa extractivo concentrado.
- Consecuencia: La provincia sigue dependiendo de su régimen industrial propio y de partidas presupuestarias nacionales específicas (como obras viales y judiciales por $3.800 millones en 2026).
Este contraste muestra que el RIGI no fue una herramienta de desarrollo para Tierra del Fuego.
La situación de Tierra del Fuego frente al RIGI tiene dos dimensiones distintas: la adhesión política y el interés real de los inversores.
- La provincia no adhirió formalmente al RIGI. En 2026 la Legislatura fueguina debatió proyectos de adhesión impulsados por el bloque de La Libertad Avanza, pero quedaron en comisión y no prosperaron.
- El argumento oficialista era que la adhesión abriría la puerta a inversiones de gran escala, pero los críticos señalaron que se superponía con el régimen de promoción industrial vigente, que ya otorga beneficios fiscales a la industria electrónica y de ensamblaje.
- El RIGI no mostró interés en Tierra del Fuego. Los proyectos presentados se concentraron en minería (litio y cobre) y energía (petróleo, gas, GNL), sectores que la provincia no posee en escala competitiva.
- La industria electrónica fueguina no fue considerada estratégica dentro del régimen, lo que explica la ausencia de iniciativas.
- En términos prácticos, aunque la provincia hubiese adherido, no había proyectos privados dispuestos a ingresar bajo el RIGI.
- No adhesión: Tierra del Fuego no se sumó institucionalmente al régimen.
- No interés: El RIGI tampoco la consideró atractiva, porque su matriz productiva no encaja en el modelo extractivo que privilegia minería y energía.
- Resultado: la provincia quedó doblemente marginada, tanto por decisión política como por desinterés del capital.
Esto abre un debate interesante: ¿querés que arme un comparativo mostrando cómo el régimen industrial fueguino sí protege y sostiene empleo local, mientras que el RIGI ignora a la provincia?
Exacto, Armando: ni los proyectos hoteleros ni la salmonicultura entran en el radar del RIGI.
- El RIGI fue diseñado para atraer mega-inversiones extractivas (minería, energía, infraestructura logística de gran escala).
- Los proyectos hoteleros, incluso de cadenas internacionales, no cumplen con los montos mínimos exigidos (inversiones superiores a USD 200 millones).
- Además, el régimen no contempla beneficios específicos para turismo, que sigue dependiendo de programas sectoriales y créditos del Banco Nación o del Banco de Tierra del Fuego.
- La salmonicultura en Tierra del Fuego está atravesada por un debate ambiental y legislativo: en 2021 la Legislatura provincial prohibió la cría intensiva de salmones en aguas fueguinas por su impacto ecológico.
- Por esa razón, no hay proyectos habilitados que pudieran siquiera presentarse al RIGI.
- El régimen tampoco prioriza la acuicultura como sector estratégico; su foco está en minería y energía.
- Hotelería: fuera del RIGI por escala y sector.
- Salmonicultura: fuera por prohibición legal y falta de interés del régimen.
- En definitiva, el RIGI no se diseñó para industrias de servicios ni para proyectos con sensibilidad ambiental, lo que deja a Tierra del Fuego sin oportunidades reales bajo este esquema.
