Resulta digno de estudio, como la cosificación del personal ha llegado a niveles de refinamiento tales, donde la Policía Territorial, aquel que montó a caballo cuando no había rutas y sostuvo la ley cuando no habían despacho y dijeron presente en el conflicto de 1978 y 1982 para seguir defendiendo nuestra Soberanía, han sido ascendidos al rango de piezas de inventario obsoletas.
Celebramos hoy una estructura moderna pero parece que en el presupuesto de la festividades no alcanzó para el reconocimiento de los territoriales (hoy denigrados) Saludamos, esta curiosa forma de discriminación retrospectiva.
Es fascinante observar como el origen y la base de la policía provincial son tratados hoy como un pariente incómodo al que se le permite existir en los libros de historia, pero al que se le prohíbe sentarse a la mesa del presente. Se habla de vocación de servicios en discursos de seda, mientras se despoja de identidad a quienes pusieron el cuerpo cuando el servicio era literalmente Patria o nada. Vaya nuestro más respetuoso aplauso a la GESTIÓN DEL OLVIDO. Han logrado transformar una herencia de sacrificio territorial en un trámite administrativo frío y distante.
Hoy mientras las luces iluminan los uniformes de estreno; La sombra (esa que siempre es más larga y verdadera) sigue perteneciendo a los territoriales. Esos que no necesitan actos o condecoraciones para saber quiénes son; pero que observan con ironía como quienes hoy dicen mandar, olvidan que caminan sobre el sueldo que los pioneros consolidaron.
Feliz día a la fachada policial. NUESTRO RESPETO ETERNO A LOS CIMIENTOS.
Orgullosamente Asociación de Esposas/esposos pensionadas/pensionados y familiares de policía provinciales que prestaron servicios en el territorio.
