En este sentido, recientemente se concretaron intervenciones en calles y arterias clave, entre ellas Chacabuco entre Malvinas y 25 de Mayo; las intersecciones de Colón y Malvinas, Colón y Finocchio, Thorne y Almafuerte, Piedrabuena y Darwin, Colón y Pasaje Juan Manuel de Rosas, así como Bilbao y Fagnano, y Playero Blanco, sectores que presentaban un importante nivel de desgaste producto del tránsito constante.
Las intervenciones responden a una planificación técnica que prioriza arterias con alto flujo vehicular, así como puntos estratégicos para la circulación diaria.
A través de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, se ejecutan labores de reconstrucción de calzada mediante hormigonado, una técnica que permite aumentar la durabilidad de las vías y mejorar significativamente las condiciones de transitabilidad. Estas acciones no sólo apuntan a brindar mayor seguridad vial, sino también a acompañar el crecimiento sostenido de Río Grande.
Las obras forman parte de una política pública sostenida que busca consolidar las principales vías de conexión y mejorar los accesos a los distintos barrios, promoviendo una circulación más segura y eficiente tanto para conductores como para peatones.
En este sentido, el avance de estos trabajos es posible gracias a una administración responsable de los recursos municipales, que permite sostener un esquema continuo de inversión en infraestructura urbana.
Finalmente, desde el Municipio se solicita a la comunidad circular con precaución en los sectores intervenidos, respetar la señalización preventiva y se agradece la colaboración de vecinos y vecinas durante el desarrollo de las obras, mientras continúan ejecutándose nuevas intervenciones en distintos puntos de la ciudad.
