El concejal de Ushuaia, Nicolás Peloli, advirtió que la situación afecta tanto a la industria como a las viviendas, ya que el sistema eléctrico de Río Grande y Ushuaia depende del gas. “No haber hecho esa obra implica que tengamos miles de problemas, porque cuando no es el corte de energía por fallas mecánicas, es el corte de energía por baja presión de gas”, señaló.
La preocupación se intensifica ante los aumentos previstos en transporte y distribución, que podrían impactar hasta un 50% en las facturas. Peloli cuestionó además la deuda de la empresa Camuzzi con la provincia y la falta de inversión privada en infraestructura energética, lo que obliga al Estado y a los vecinos a sostener el sistema.
En paralelo, la crisis económica golpea a las familias fueguinas. Armando destacó que la morosidad y el endeudamiento alcanzan niveles récord, con cierres de comercios históricos y un consumo cada vez más financiado en cuotas. “La gente no da más, no tiene de dónde sacar”, expresó.
Frente a este escenario, el gobierno provincial convocó a una reunión con los secretarios de Finanzas para abordar la deuda con los municipios, que supera los 14 mil millones de pesos. Peloli subrayó la importancia de que el diálogo no quede en una foto, sino que derive en soluciones concretas: “Ojalá esta reunión sea el inicio de una nueva etapa en la provincia, donde la economía pueda fluir y cada municipio reciba lo que le corresponde”.
La combinación de obras inconclusas, subsidios en discusión y deudas millonarias expone la fragilidad del sistema energético y financiero de Tierra del Fuego, en un momento crítico para la provincia y sus habitantes.
Fuente: Resumen Económico Radio Provincia
