El gobierno de Javier Milei oficializó un fuerte recorte presupuestario sobre áreas sensibles de educación, salud e infraestructura a través de la Decisión Administrativa 20/2026. La medida incluyó una reducción de más de $78.000 millones en programas educativos y la suspensión de transferencias para obras en universidades nacionales.
La modificación presupuestaria fue firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y por el ministro de Economía, Luis Caputo.
Entre los principales ajustes aparece una poda de $35.288 millones en el Plan Nacional de Alfabetización, una de las políticas centrales destinadas a fortalecer la enseñanza en las provincias.
El ajuste impactó en alfabetización, becas y salarios docentes
Según la planilla anexa del presupuesto nacional, gran parte del recorte educativo se concentró en transferencias directas a las provincias para sostener programas escolares y políticas socioeducativas.
Además, el Ejecutivo eliminó el Fondo de Compensación Salarial Docente, con una reducción de $8.929 millones. Ese mecanismo buscaba equilibrar los salarios mínimos de docentes provinciales en distintos puntos del país.
La infraestructura escolar y el equipamiento educativo también quedaron alcanzados por el ajuste. En ese rubro, el recorte totalizó $21.686 millones.
A su vez, el programa de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas sufrió una reducción superior a los $6.649 millones, incluyendo una baja de más de $559 millones en becas estudiantiles.
Otro de los organismos afectados fue EDUC.AR S.A., que perdió transferencias por un total consolidado de $48.000 millones.
Las universidades nacionales quedaron alcanzadas por la poda
La Decisión Administrativa 20/2026 también incluyó una reducción de $5.303 millones en transferencias de capital destinadas a infraestructura universitaria.
El ajuste afectó obras en trece universidades nacionales, entre ellas la Universidad Nacional de La Plata, que sufrió una reducción de $1.043 millones.
También fueron alcanzadas la Universidad Nacional de General San Martín y la Universidad Nacional de Avellaneda, ambas con recortes de $700 millones.
La lista incluye además a la Universidad Nacional de Río Cuarto, con una baja de $680,5 millones, y a la Universidad Nacional de Entre Ríos, que perdió $540 millones en partidas destinadas a infraestructura.
El Presupuesto 2026 también ajustó salud, obra pública y energía
La modificación presupuestaria no se limitó al área educativa. El Gobierno avanzó además con recortes en programas de salud, infraestructura, energía y desarrollo social.
Entre las principales reducciones aparece una baja de $359.496 millones en el programa de uso racional y eficiente de la energía del Ministerio de Economía y otra de $320.670 millones en el Programa Federal de Infraestructura Deportiva.
La Dirección Nacional de Vialidad también sufrió una reducción de $97.103 millones para obras de rehabilitación y repavimentación vial.
En materia sanitaria, el presupuesto eliminó $63.021 millones destinados a programas de investigación, prevención y tratamiento del cáncer.
También hubo recortes en integración social y fortalecimiento de ciudadanía, con una baja de $55.465 millones, y en integración socio urbana, donde se quitaron otros $39.441 millones.
Refuerzos para ANSES y el Poder Judicial
En paralelo a los ajustes, la modificación presupuestaria contempló un incremento de partidas para la Administración Nacional de la Seguridad Social y para el Poder Judicial.
ANSES recibió una adecuación presupuestaria total de $648.500 millones, incluyendo fondos destinados al pago de deudas previsionales y retroactivos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
Además, el Gobierno incorporó recursos para financiar el denominado “Plan de Retiros de Voluntad Recíproca”, orientado a cubrir desvinculaciones acordadas de trabajadores del organismo.
Por otra parte, el Poder Judicial obtuvo un refuerzo de $65.500 millones para gastos corrientes y de capital, junto con un incremento de más de $156.000 millones en aplicaciones financieras destinadas al funcionamiento del Consejo de la Magistratura.
Crece la preocupación por el impacto del ajuste
La nueva reasignación presupuestaria volvió a poner en el centro del debate el impacto del ajuste sobre áreas estratégicas como educación, salud pública, infraestructura y ciencia.
Universidades, gremios docentes y distintos sectores vinculados a la educación vienen alertando desde hace meses por el deterioro presupuestario, la paralización de obras y las dificultades para sostener programas educativos y de investigación en todo el país.
Fuente: GLP
