A la espera del dato de inflación de abril, que se publicará este jueves y sobre el cual las consultoras coinciden que mostrará una desaceleración, Analytica difundió su “Changuito Federal”, el costo mensual de una canasta de alimentos y bebidas para una familia tipo en cada provincia y en la Ciudad de Buenos Aires (CABA).
En abril, las provincias de la Patagonia encabezaron el ranking de precios más altos. Santa Cruz presentó el changuito más caro del país, con un valor de 984.263 pesos. Le siguieron Chubut ($968.415), Tierra del Fuego ($960.700), Río Negro ($931.368) y Neuquén ($911.677). En el extremo opuesto, el changuito más barato es el de Misiones ($867.273), seguido por CABA ($861.094) y el Conurbano bonaerense ($861.050).

En cuanto a los incrementos mensuales, La Pampa lideró con una suba de 3,2%, mientras que San Luis registró 2,8%. La menor variación mensual se detectó en Formosa, con solo 0,9%. Si se analiza la variación interanual, las provincias patagónicas volvieron a mostrar los aumentos más elevados: Tierra del Fuego subió 35,6%, Chubut 34,9% y Santa Cruz 34,2%. Por otro lado, Tucumán y Catamarca exhibieron las menores subas, con 28,8% y 28,7% respectivamente.
La comparación de los valores de la canasta entre el último día de marzo y el cierre de abril señaló a Río Negro como la provincia con el mayor aumento absoluto en pesos, con una diferencia de $39.688. Le siguieron Tierra del Fuego ($35.656) y Santa Cruz ($30.591). Las menores subas nominales correspondieron a La Rioja ($6.620), Tucumán ($5.191) y Catamarca ($2.636).
Sobre los ingresos
El análisis de Analytica relacionó las diferencias en los precios con las del costo de vida. En la Patagonia, donde el salario privado promedio es más elevado, el mayor precio del changuito encuentra compensación parcial en los ingresos. Santa Cruz no solo encabezó el ranking de la canasta más cara, sino que también ostenta el segundo salario promedio más alto del sector privado registrado, superado únicamente por Neuquén.
El documento también analizó el peso del costo de la canasta sobre dos salarios promedios registrados en cada provincia. En la mayoría de los distritos, la relación aumentó, reflejando la caída del salario real. Chubut y Jujuy fueron los casos más destacados con un incremento de dos puntos porcentuales en la proporción de la canasta sobre el ingreso. En contraste, Formosa, Catamarca, La Rioja y Tucumán mostraron una mejora relativa, ya que la ponderación de la canasta sobre los salarios descendió entre 0,9 y 2,3 puntos porcentuales.
La metodología de Analytica contempló la selección de primeras marcas y productos representativos del consumo mensual, asegurando la equivalencia de la canasta entre regiones. Esta estrategia permitió que los resultados reflejen tanto la evolución de los precios como su impacto en el poder adquisitivo de los hogares.
Los datos de abril confirmaron que el rubro alimentos mantuvo presión sobre el índice general de inflación, en un contexto en el que las consultoras anticiparon una desaceleración del nivel general de precios respecto a marzo en donde marcó 3,4%. Este jueves, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) va a dar a conocer el dato de abril en donde se espera que se corte la tendencia al alza que inició en junio del 2025.
La brecha entre las provincias patagónicas y el resto del país se amplió tanto en términos de valores absolutos como en porcentaje de variación mensual e interanual. En el norte, por el contrario, la evolución resultó más acotada, lo que se tradujo en una menor incidencia del costo de la canasta sobre los salarios. Las diferencias en la estructura de precios y salarios explicaron en parte la heterogeneidad del impacto.
Fuente: Infobae
