Salarios en caída: la inflación volvió a ganarle a los ingresos y se profundiza el deterioro

Argentina 19/04/2026.- Sueldos que corren de atrás, inflación en alza y más deuda familiar: los datos oficiales confirman el deterioro del poder adquisitivo y la presión sobre la economía diaria.

El deterioro del poder adquisitivo volvió a quedar en evidencia en febrero: los salarios crecieron por debajo de la inflación y consolidaron una tendencia que ya lleva meses. Según datos oficiales, el índice de salarios subió 2,4% en el segundo mes del año, mientras que el costo de vida avanzó 2,9%, lo que implicó una pérdida de 0,5 puntos porcentuales.

El golpe es aún más fuerte si se observa el segmento registrado. Los salarios formales —que incluyen tanto al sector público como al privado— aumentaron apenas 1,8%, lo que marcó una caída real del 1,1% en febrero y el sexto retroceso consecutivo. En los últimos seis meses, el recorte acumulado alcanza el 4,3%.

Dentro de ese universo, los trabajadores privados registrados tuvieron una suba de solo 1,6%, lo que significó una pérdida de 1,3 puntos frente a la inflación. En el sector público, la mejora fue del 2,3%, también por debajo de los precios.

La tendencia no es nueva. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, los salarios registrados acumulan una caída real del 8,87%. El impacto es mucho más severo en el empleo estatal, donde la pérdida llega al 18,35%, mientras que en el sector privado el retroceso es del 3,54%.

Estatales e informales, los más golpeados

El deterioro salarial pega con más fuerza en los extremos del mercado laboral. En el caso del sector público nacional, el aumento mensual fue de apenas 0,6% en febrero, muy lejos del 2,9% de inflación. A nivel provincial, los salarios empataron con los precios, pero no lograron recuperar terreno.

Un informe del Mirador de la Actividad del Trabajo y la Economía (MATE) estimó que, durante la actual gestión, cada trabajador estatal perdió en promedio 10,7 millones de pesos de ingreso. En el sector privado, la merma acumulada asciende a 2,1 millones.

La situación es todavía más crítica en la informalidad, que sigue creciendo. En los últimos dos años, los trabajadores no registrados pasaron de representar el 41,4% al 43% del total de ocupados. Además, sus ingresos son un 44,7% más bajos que los de los trabajadores formales.

El fenómeno impacta especialmente en jóvenes y trabajadores con menor nivel educativo. Entre mujeres de hasta 29 años, la informalidad alcanza casi el 60%, mientras que en varones de la misma edad supera el 55%. Según el investigador Luis Campos, “no es el mercado el que demanda esas tareas, son los trabajadores que están obligados a hacer algo”.

Más deuda, menos empleo y empresas que cierran

La pérdida del poder adquisitivo ya tiene efectos concretos en la economía cotidiana. La mora de las familias trepó al 11,2% en febrero, el nivel más alto desde comienzos de siglo. El endeudamiento irregular se multiplicó por más de cuatro desde octubre de 2024.

En paralelo, el ingreso disponible —lo que queda tras pagar gastos básicos— cayó 0,6% en febrero y se ubicó 11% por debajo del promedio previo al cambio de gobierno, según la consultora Equilibra.

El deterioro se da en un contexto de ajuste del mercado laboral. Entre enero de 2025 y enero de 2026 se perdieron 124.735 empleos registrados. Si se toma desde noviembre de 2023, la destrucción alcanza a 322.412 puestos.

La contracción también se refleja en el tejido productivo: solo en enero cerraron 1.632 empresas, lo que equivale a más de 77 firmas por día laboral. Desde el inicio de la actual gestión, ya desaparecieron 24.240 unidades productivas.

Mientras tanto, la inflación no cede. En marzo, el índice de precios alcanzó el 3,4%, el nivel más alto en un año, y los gastos fijos subieron 5,1%, lo que anticipa un nuevo deterioro del ingreso real. “Los últimos meses fueron duros”, reconoció el propio Javier Milei, al tiempo que pidió “paciencia” frente a una situación que sigue tensionando el bolsillo de los argentinos.

Fuente: GLP

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