La fabricante de las sábanas Danubio, Cannon, Fiesta y Suplesa, Sueño Fueguino vive la pesadilla del industricidio libertario, ya que debió suspender a la totalidad de su personal, 70 trabajadores, por tres meses.
La crisis de la compañía ubicada en Río Grande, Tierra del Fuego, viene de arrastre, dado que, el año pasado, despidió a 35 trabajadores, más de un tercio de su plantel.
El argumento de ese entonces fue que tenía 25 camiones parados con 700 toneladas de mercadería que no podía ingresar al continente. Fue así que responsabilizó al Gobierno nacional de “vulnerar derechos adquiridos”.
Al respecto, la ministra de Trabajo y Empleo de la provincia de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, confirmó que «casi 70 trabajadores fueron suspendidos por tres meses en Sueño Fueguino”.
La funcionaria detalló que los empleados cobrarán el 70% del bruto, más el 100% de lo no remunerativo, lo hace que cobren el 90% del sueldo neto de bolsillo. Este acuerdo alcanzó a trabajadores de varios gremios, textiles y camioneros, entre otros.
