Hasta acá los operativos van y vienen. Y sí, dije operativos, porque negar que esta provincia nunca antes estuvo tan colapsada como en los últimos dos o tres años es imposible. Nunca se le hicieron tantos recortes como ahora y, aunque ya peligran los pagos de salarios, la clase política fueguina parece haberse bañado en teflón. Hablo de toda la dirigencia, sin distinción de color partidario ni ideológico: todos miran para otro lado y reclaman al gobierno provincial como si el resto de la sociedad estuviera viviendo una panacea, nadando en dólares o disfrutando de la vida loca.
La mirada de cabotaje sobre estos problemas es más que preocupante. Ya lo han mencionado especialistas de varios organismos nacionales e internacionales, como CEPA, IARAF, MECON, Bloomberg, JP Morgan y hasta la CEPAL: Milei está destruyendo no solo a Tierra del Fuego, sino al menos a 20 provincias que no son “amigas”. Directamente no reciben los fondos que les corresponden por la Ley de Coparticipación Federal de Impuestos, que no es un préstamo ni una ayuda: es, básicamente, lo que establece la normativa vigente.
Esta situación en nuestra provincia ha provocado que, en tres oportunidades, el Estado provincial deba pedir adelantos de coparticipación de entre 20 mil y 49 mil millones de pesos para cumplir con sus obligaciones.
Podemos decir que el gobierno ha cometido una serie de yerros importantes: sostener estructuras inservibles como el Tribunal de Cuentas o el fiscal de Estado vitalicio, que no han servido para nada; la intervención del puerto, que sigue sin aclararse; y varios hechos que tranquilamente podrían calificarse de, por lo menos, sospechosos. Todo esto señala una connivencia que ha generado polémicas varias, pero que nunca fueron solucionadas.
Dicho esto, solo resta señalar que, además del llamativo silencio político respecto de las políticas económicas que han desfinanciado y esquilmado a las provincias, se suma el agravante de envíos de ATN a quienes acompañan, por ejemplo, la votación de la Ley de Reforma Laboral, la baja de imputabilidad y ahora van por los glaciares —como los de nuestra provincia— y la reforma previsional, llevando la edad jubilatoria a 65 y 70 años para mujeres y hombres respectivamente.
Entiendo que quienes callan todo esto deben suponer que en la provincia no hay peligro con entregar los glaciares; que aquí no hay jubilados de ANSES; que no hay enfermos que necesiten medicamentos oncológicos; que no hay adultos mayores; que no hay niños que se van a dormir sin cenar; que no hay desempleo, pobreza ni cierre de empresas. Porque ni siquiera lo mencionan. Y como si eso no fuera suficiente, niegan quién es el responsable de este desastre, que tiene nombre y apellido: Javier Milei y La Libertad Avanza. Si se puede entender esto, se puede entender el problema.
Pero —siempre hay un pero— si no dejan de esperar la nota con el sello del principado convocándolos, y del otro lado siguen diciendo “estoy a disposición”, “podemos dialogar cuando quieran”, “pueden contar conmigo” y banalidades por el estilo, no van a venir las soluciones mágicas. No es momento de histeriqueos ni tibiezas: hay que ir al frente y poner lo que hay que poner. Porque es obvio que tanto desde afuera como desde adentro hay quienes no tienen problema en entregar todo con tal de salvarse. Y en ese marco mienten descaradamente, promocionando un país inexistente, aprueban leyes inconstitucionales que, ni han leído. Así, suman todos los días un escándalo que aquí se ignora de manera impúdica, en medio de una hecatombe cuyas consecuencias son absolutamente impredecibles.
Por eso nos preguntamos: ¿es Tierra del Fuego una república independiente de Argentina? ¿O seguimos formando parte de la República? Negar no soluciona nada, criticar solo a quien conviene tampoco. Mientras siguen con este jueguito perverso, miles de trabajadores quedaron en la calle, no hay recaudación, no hay nada que mejore la vida de los fueguinos. Endeudados en más de 1.400.000 pesos cada uno con tarjeta de crédito para comprar comida, también lo niegan. Pero ya no pagan ni la tarjeta del supermercado “que te trata con afecto”. El Banco Central también lo ha denunciado: son morosos incobrables.
¿Qué más hay que negar? ¿Que Milei es el presidente de un país fundido, de una provincia fundida y de municipios que no saben por cuánto tiempo recibirán los fondos de coparticipación que les permitan seguir cumpliendo con los servicios que deben brindar a los contribuyentes? Hoy ya peligran los salarios estatales. ¿Qué esperamos? ¿El estallido social? ¿El paro por tiempo indeterminado? ¿O vamos a buscar alguna solución y dejar de hablar para una sociedad que ya se cansó de los tibios, dubitativos y especuladores que no ven más allá de la curva que transitan?.
Tierra del Fuego, ha sido la provincia mas castigada por el gobierno nacional, es la mas endeudada, la menos poblada, donde mas crecio la pobreza, con mas 3000 puestos de trabajo perdidos, con 50 % menos de fabricas que las que habia en 2023, con el puerto intervenido, con un gasto publico descontrolado, ¿se puede seguir negando el origen de todo esto?
El tiempo se acaba. La pelota está en su campo. A ver qué hacen.
Armando Cabral
