Los inspectores del Municipio, con la colaboración de la Policía de la Provincia y la Dirección de Transporte de la Provincia, realizaron en total 265 controles vehiculares y tomaron unas 70 pipetas de alcoholimetría, lo que arrojó que solo el 10% de ellas arrojara alcohol positivo en sangre. “Esto significa que las muestras positivas de alcohol se mantienen dentro de la media esperada”, celebró el funcionario, en cambio contrastó que casi el 65% se hayan secuestrado vehículos por falta de documentación, “sea por falta de licencia de Conducir o por falta seguro, lo cual es violatorios de las normativas de tránsito vigentes”, comentó.
La cantidad de vehículos secuestrados desbordó la capacidad del corralón municipal, por lo que varios vehículos tuvieron que ser puestos a resguardo en el playón municipal de la Intendencia.
“Recomendamos a los vecinos que si han bebido, no conduzcan, porque esto pone en peligro no solo su vida y la de su familia, sino también a terceros. La ley y las normas de tránsito están para ser cumplidas y todos debemos respetarlas”, sentenció el Director General de Inspección. Lo mismo recomendó que antes de abordar el vehículo, “el conductor debe percatarse de llevar toda la documentación exigida, como la licencia de conducir, los seguros al día y la Revisación Técnica Obligatoria –RTO-, porque un vehículo en buen estado evita que haya accidentes”.
En relación a los controles sobre los locales y comercios nocturnos, el funcionario municipal informó que no hubo novedades. “En este sentido, todo se ha desarrollado con absoluta normalidad”, destacó por último.
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Municipio de Río Grande
