Lo que hasta hace unos días era una batalla campal entre los Kirchner y el monopolio del grupo Clarín, lentamente comienza a tomar cuerpo entre los medios locales, particularmente en aquello que no gozan de los beneficios de abultadas pautas institucionales.
La norma que propone entre otras cosas 50 % de programación propia plantea para los propietarios de pequeños medios, una complicada situación ya que deberán contratar más personal para cumplir con esa parte del texto normativo. A esto se agrega la competencia que generará la entrega de frecuencias a ONGs, municipios y gobiernos provinciales. En el caso de los canales de cable impone la creación de un abono social. Para los propietarios de unos y otros medios se exige idoneidad, las licencias se reducen de 15 a 10 años, se extenderán previa audiencia pública y serán controladas cada dos años. Los canales de cable deberán tener producción propia y adoptar el sistema de lenguaje de señas y otros sistemas para personas con capacidades diferentes.
Un dato no menor es que “Se regula el tiempo de emisión de publicidad con el objetivo de proteger al público contra un exceso de interrupciones publicitarias y promover un modelo de radio y televisión de calidad”, como se puede ver hasta aquí no hay nada a favor de quien invirtió en un medio radial o televisivo en ciudades como esta.
Esto traerá aparejado otro debate y es la distribución de la pauta oficial, ya que en la situación de crisis en que se encuentran la mayoría de los medios que solo cuentan con publicidad del sector privado, es imposible suponer la contratación de personal, profesional o no, operadores, locutores y todo lo que ello implica.
Para hacerlo aun mas difícil “Se reserva para cada Estado Provincial y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires una frecuencia AM, una FM y una de televisión abierta. Cada Estado Municipal tendrá reservada una frecuencia FM”, un claro ejemplo de competencia desleal ya que es imposible para un pequeño medio competir en estas condiciones.
Otro de los puntos que plantea para las radios es la colegiación del personal, esto dejará sin trabajo a muchos trabajadores de los medios radiales, en el caso de Rio Grande, la mayoría de los profesionales del medio están dedicados a la docencia precisamente porque los salarios que se pueden pagar en una radio sin compromisos políticos o abultada pauta oficial, son hasta 4 veces mas bajos que los de un docente recién ingresado. Otra cosa que quedó clara después de la aprobación de la polémica ley es que quienes levantaron la mano, nunca tuvieron en cuenta lo que iban a generar, pues tal y como habíamos adelantado semanas antes de la aprobación, los medios del interior, salvo las grandes cadenas no fueron tomados en cuenta en ningún momento. Este lunes el grupo Clarín puso en marcha los retiros voluntarios para los trabajadores de varios de sus medios, y América amenaza con cerrar y dejar a todo el mundo en la calle. A esto se suma la judializacion ya que se preparan más de 500 presentaciones ante la justicia por violación de la propiedad privada e inconstitucionalidad.
Solo con la aplicación de dos de los artículos de la ley, en Tierra del Fuego podrían quedar sin trabajo cientos de empleados de los medios, ya sea por falta de titulo habilitante o por la imposibilidad de las emisoras de cumplir con los requisitos mínimos que exige la ley K, así y todo, para cualquier decisión ya es tarde, antes de la aprobación no se le prestó atención a lo que venia, ahora solo queda aceptar la norma como está o judicializar, dicen en los medios radiales, pero ante el apuro de la presidente quien ya firmó el decreto para su promulgación, los tiempos por venir no parecen ser los mejores.
Crónica de un desastre anunciado.
Armando Cabral.
