Según cuenta el sitio Quilmes a diario, «Seoane, es el propietario de un local político partidario ubicado en la calle Alem e Hipólito Irigoyen, en pleno Quilmes centro, y en cuyo frente se puede leer: ‘Aníbal Fernández Conducción’.
Según testigos, Seoane golpeó a Navarro de espaldas, sin mediar palabras. El periodista se encuentra internado en observación en el hospital Isidoro Iriarte de Quilmes, en tanto Seoane, está libre. Esta agresión sería el detonante de un cruce de palabras sostenido luego de la multitudinaria marcha realizada por los alumnos de la Escuela de Bellas Artes, el pasado jueves 17 de agosto.
A las 12.45 del viernes, Navarro descendió de un vehículo con dos paquetes de semanarios en sus manos. Al llegar a las inmediaciones del bar ubicado frente al municipio, el dirigente Seoane, por la espalda y sin mediar palabras, le propinó un feroz golpe en el arco superciliar izquierdo lo que desestabilizó al periodista que con sus manos ocupadas ni siquiera atinó a apoyarlas al caer. Antes de alcanzar el suelo, Seoane le asestó un segundo golpe que dejó a Navarro inconsciente.
Los golpes le ocasionaron al periodista un traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento, motivo por el cual fue trasladado en ambulancia hacia el hospital Isidoro Iriarte de Quilmes. Ya en la guardia del hospital, Navarro fue sometido a estudios que determinaron la necesidad de que fuera trasladado al Sanatorio Modelo de Quilmes para realizarle una tomografía de cerebro y columna vertebral, siempre bajo la supervisión del director del Iriarte, Héctor Bertana.
Si bien los estudios no revelaron lesiones graves internas, el cuadro hipertensivo que presentaba obligaron a devolver a Navarro al hospital provincial en donde los médicos determinaron que debía permanecer internado en observación.
José Luis Seoane, jamás llegó a ocupar un cargo político en los gobiernos locales, sin embargo es conocido en Quiilmes, como una de las personas que se encarga de presentar ‘lista’ ante cada elección que se lleve adelante en el distrito para luego ‘venderla’ al mejor postor.
Según testigos del hecho, la policía le permitió a Seoane dirigirse a la Seccional Primera de Quilmes en su propio vehículo. Al tomarle declaración, el agresor manifestó que golpeó a Navarro porque el comunicador le dijo «delincuente», y que eso no se lo podía perdonar.
Pero su declaración no fue lo más llamativo. El DNI que presentó Seoane mientras declaraba ante las autoridades policiales, según consta en el informe, pertenece a una mujer domiciliada en Lomas de Zamora, y no coincide con el Registro Nacional de las Personas (RNP). La titular del DNI, según el RNP es: ELENA B. VAYAS. Más allá de esto, Seoane fue liberado después de la declaración, sin haber sido chequeados sus datos filiatorios, y sin constatarse sus antecedentes policiales.
La pregunta es: ¿Hubo negligencia de parte de la policía o complicidad?
Datos de SEOANE JOSE LUIS: ARGENTINO. DNI: 5570493, Sexo:Masculino
Domicilio :25 DE MAYO NRO. 240 de : BERNAL»
Más allá de lo comentado, quiero lanzar a través de este artículo un desafío público al personaje Seoane, al que intenté contactar en el día de ayer a su domicilio para devolverle el favor que le hizo a Pedro, pero no logré encontrarlo ¿Estará escapando por temor? Probablemente. Así actúan los cobardes: golpean y luego se esconden.
No está bien utilizar la violencia y menos aún cuando se usa en nombre de combatir más violencia, pero en este caso es diferente. Uno esta agotado ya del patoterismo servil, del apriete fácil y canalla de los impresentables de siempre. Uno tolera la querella, como la que me hizo el ministro Fernández porque osé comentar sus conocidos vínculos con un grupo de narcotraficantes de Quilmes, pero no la agresión, menos aún cuando es gratuita.
Desde este periódico hago público mi desafío a Seoane a ver si se anima a pelear a mano limpia conmigo. A ver si se anima a repetir lo que hizo con Navarro. Sólo le advierto que esta vez no le pegará a alguien desprevenido.
Llegó la hora de decir basta a la patota de Quilmes. Llegó la hora de hacernos valer.
No es poco…
Christian Sanz
Navarro, en momentos en que era trasladado desde el Hospital Iriarte hacia el Sanatorio Modelo de Quilmes para efectuar una tomografìa.