Desde el año pasado la redacción del diario es una pieza sin ventilación ni salida de emergencia, sin matafuegos y una estufa que casi nunca anda y cuando anda, pierde gas. Hay personal en negro, otros a quienes se les descuenta de los recibos una semana por una supuesta «ausencia» injustificada para no pagar los aumentos otorgados por el gobierno nacional.
Pero según este editorial ellos defienden los derechos de los trabajadores.
Lo que dice sobre el SIPREN y FATPREN se aclarará como organización.
¿accionar extorsivo? ¿prácticas mafiosas? De esto «ellos» se la saben larga. Yo, no mucho más de lo que vi en El Padrino. Y si no que me nombren una sola persona, entidad o lo que sea, a la que yo le haya cobrado una entrevista, o extorsionado por publicidad, o no entrevistado porque no me pone publicidad, o viceversa.
Lo que sigue si no estuviera tan caliente, y esto no fuera una calumnia, hasta me daría risa …
«Que es importante destacar que la Sra. Yolanda Dips, se arroga representatividad de otros trabajadores aunque es a la vez dependiente y empresaria. Al momento de ser despedida percibía, además de su remuneración en este diario, salario como docente, es productora gráfica y radial y, en carácter de empresaria periodística y publicitaria, emite facturación propia, contando entre sus clientes habituales al propio Estado municipal. Del mismo modo existen otros autoproclamados integrantes de la dirigencia gremial que a la vez aparecen como empleadores en los convenios y acuerdos que el propio Sipren lleva adelante para afirmar su avanzada».
Al momento de ser despedida recibía el sueldo del diario, tarde todos los meses. 750 pesos, desde marzo de 2006, porque durante tres años y medio cobre 500 pesos en negro.
Obviamente que cobraba y cobro como docente, nunca negué que estuviera dando clases. Y empecé justamente porque no se vive con 500 pesos y sin obra social y sin jubilación. No sé porque lo remarca. El sueldo como docente no me lo paga el diario.
Y lo de productora gráfica y radial … Nunca negué que junto a dos compañeros armamos la revista, de distribución gratuita y difusión cultural, La Movida. Vendemos publicidad, que repartimos entre los tres. Sí tenemos una publicidad de La Municipalidad de Río Grande, la cual no condiciona contenidos ni entrevistados. Y que hace un año y medio que no la cobramos porque justamente no tenemos factura y no queremos caer en una maniobra ilegal para poder cobrarla. Basta con mirar los boletines oficiales.
Y el programa en Radio Nacional lo hacemos gratis. Por un convenio con la emisora; ni ellos nos cobran el espacio ni nosotros ponemos publicidad.
Pero claro, cómo podrían entender que uno puede hacer algo simplemente porque ama esta profesión, y porque considera que todos merecen un espacio para difundir sus actividades. Cómo entender que no todos somos mercenarios al servicio del mejor postor.
Por las dudas aclaro que laburo todo el día y corro de un lugar a otro.
Les copio más abajo el editorial para que quede claro de qué estoy hablando. Agradezco a todos los que me enviaron su solidaridad y apoyo en este momento (aunque en el editorial también se los menosprecie).
A los que me preguntaron qué se puede hacer, creo que la única que nos queda es seguir peleándola, desenmascarando a quiénes se creen impunes.
Un abrazo
Yolanda
PD: Acá está el editorial. Por si a alguien le interesa el correo del diario es tiempofueguinoredaccion@speedy.com.ar
Por más cruda que sea la verdad, hay que revelarla
Frente a la campaña de desprestigio permanente llevada adelante por un grupo minúsculo de activistas del odio, que se mueven mimetizados entre el esfuerzo y la dignidad de decenas de trabajadores de prensa que de ningún modo se sienten representados por estos oscuros personajes, la dirección de TIEMPO Fueguino se ve en la necesidad de aclarar a la comunidad en general y a los colegas periodistas en particular lo siguiente:
– Que este diario y todo su personal han respetado y respetan siempre el derecho de agremiación del personal, la necesidad de contar con obra social y protección como trabajadores y es por ello que la totalidad del personal cuenta con dichos beneficios, encontrándose adheridos desde hace muchos años al Centro de Empleados de Comercio, entidad desde la cual reciben con toda satisfacción los beneficios requeridos. Cobran además un salario perfectamente acorde a la escala salarial impuesta por el Convenio respectivo.
– Que apoyaremos con toda firmeza la posibilidad de conformar en Tierra del Fuego filiales de entidades nacionales (ausentes hasta la fecha en nuestra provincia) que representen y contengan cabalmente a los trabajadores de prensa.
– Que de ningún modo este deseo puede verse reflejado en la simulación artera llevada adelante por un grupo minúsculo de personajes que no han sido de ningún modo reconocidos como sus representantes por los trabajadores de diarios y radios de Río Grande, pero que, con la complicidad de quienes se dicen dirigentes gremiales de FATPREN, viene ejerciendo una permanente extorsión hacia las empresas del medio, persiguiendo fines exclusivamente personales, administrando una cuenta gremial de dudosa legitimidad, simulando una elección sin afiliados para justificar del modo más artero su accionar extorsivo.
– Este fallido proceso de presión encuentra a su paso el apoyo interesado de sectores como los que propiciaron la sanción de una ley incumplible y anticonstitucional, rápidamente derogada por ridícula, pero demostrativa del peligroso poder de este grupo y sus prácticas mafiosas.
– El autodenominado Sipren, que no ha justificado su existencia legal, denuncia sede en un domicilio particular, se maneja con cuentas personales, y firma acuerdos sin conocimiento ni de los supuestos afiliados ni mucho menos de la parte empresarial con la que no sostiene ningún tipo de relación.
– Entre otra larga serie de irregularidades que descalifican su pretendida representatividad, tampoco el Sipren tiene conformada su comisión directiva, cuenta sólo con tres integrantes en su administración y no ha logrado la afiliación de empleado alguno, luego de su presentación. Recauda o pretende recaudar fondos de aportes patronales pero no presta ningún tipo de servicio y le resulta imposible ofrecer algún tipo de obra social a sus potenciales adherentes.
– Respecto de la denuncia pública por presunto despido de un supuesto dirigente de Sipren, que revistaría en la planta de personal de este diario, debemos consignar que jamás se recibió en esta dirección comunicación alguna que otorgara cobertura gremial a alguno de sus empleados.
– Que es totalmente falsa que la Sra. Yolanda Dips haya sido despedida por efectuar denuncias respecto de anormalidades en las instalaciones del diario. Nos negamos, como es nuestra norma empresarial, a ventilar las cuestiones privadas de nuestro personal, pero debe consignarse que el despido obedeció a razones de injuria laboral plenamente justificadas y de las cuales puede dar fe y testimonio un inspector del ministerio de Trabajo presente en la oportunidad de ocurridos los hechos que promovieron el despido.
– Que es importante destacar que la Sra. Yolanda Dips, se arroga representatividad de otros trabajadores aunque es a la vez dependiente y empresaria. Al momento de ser despedida percibía, además de su remuneración en este diario, salario como docente, es productora gráfica y radial y, en carácter de empresaria periodística y publicitaria, emite facturación propia, contando entre sus clientes habituales al propio Estado municipal. Del mismo modo existen otros autoproclamados integrantes de la dirigencia gremial que a la vez aparecen como empleadores en los convenios y acuerdos que el propio Sipren lleva adelante para afirmar su avanzada.
– Que la cautela con que manejamos la relación con nuestro personal (aun en situaciones en que su accionar los hace absolutamente indignos de pertenecer al grupo de trabajadores que honesta y dignamente prestan servicios para nuestro medio) no puede ser la razón para que algunos militantes políticos y partidos de minúscula representatividad se arroguen el atrevimiento de difamarnos, sumarse a la campaña de desprestigio y emitir livianos comunicados de “solidaridad” cuando ignoran rotundamente la realidad de los hechos.
– Estamos realizando tareas ímprobas de mejora de nuestras instalaciones, venimos mejorando poco a poco la situación de nuestros empleados y ello con la permanente supervisión del ministerio de Trabajo. Seguiremos apoyando la conformación de una entidad gremial que realmente los ampare y no los impulsaremos a sumarse a la aventura mafiosa de ningún grupo de activistas que sólo buscan la destrucción del sistema y el desprestigio del periodismo como institución de la sociedad. Quienes se dicen dirigentes del Sipren deben explicar a la sociedad por qué razón no han obtenido (a un año de su presentación) el reconocimiento, el apoyo o siquiera un canal de diálogo con ninguno de todos los medios y empresas periodísticas que ejercen el periodismo en nuestra ciudad y que ofrecen fuentes de trabajo a más de cien empleados que ven en el accionar del Sipren una permanente amenaza a su estabilidad.