RIO DE JANEIRO (AFP).- La aerolínea Varig comenzó su proceso de reestructuración formal al anunciar el despido de 5500 de sus 9485 empleados en Brasil, informó la empresa, adquirida este mes por un consorcio brasileño-estadounidense cuando estaba al borde de la quiebra.
La directiva de la compañía indicó en un comunicado que puso en marcha «una importante fase del proyecto de reestructuración de Varig» y que pretende adecuar la plantilla «a las reales necesidades de las operaciones del momento».
«Conforme a lo previsto en el Plan de Recuperación judicial -aprovado en asamblea por todas las clases de acreedores de la compañía de aviación- serán mantenidos 3985 funcionarios del total de los 9485 localizados en Brasil», precisa el documento.
El presidente de Varig, Marcelo Bottini, ya había empezado a comunicar el plan de despidos antes de su anuncio oficial.
De todas maneras, la empresa destacó que «hay un compromiso de contratación paulatina de esos mismos funcionarios, según el ritmo de vuelta al crecimiento de la flota de Varig y la consecuente ampliación de la red de rutas nacionales e internacionales de la empresa».
Tras el anuncio, el sindicato de funcionarios de Varig resolvió entrar en una huelga en San Pablo por tiempo indeterminado con suspensión de vuelos en reclamo de salarios atrasados, dijo la cadena televisiva Globo News.
El titular del Sindicato Nacional de Aeronautas (SNA), Elnio Borges, informó que se recurrirá a la justicia laboral para defender los derechos de los trabajadores; Borges definió el despido en masa como «un acto inclusive de crueldad», habida cuenta de los esfuerzos de los empleados por mantener la actividad sin recibir salarios por varios meses.
Varig estaba en recuperación judicial desde el 17 de junio de 2005; el pasado 20 de julio se salvó de la quiebra al ser adquirida en subasta por la empresa de fletes aéreos Varig Log, una ex subsidiaria manejada por el consorcio formado por inversores brasileños y el fondo estadounidense de pensiones Matlin Patterson.
Los nuevos dueños resolvieron poco después de adquirir la aerolínea suspender casi todos los vuelos en forma temporal, lo que le valió la intimación de la Adminitración Nacional de Aviación Civil (Anac) para retomar la actividad ante los perjuicios ocasionados a miles de pasajeros.
Este viernes la directiva de Varig anunció que iba a enfocar la actividad en los servicios de operación, mantenimiento y atención al cliente, «esenciales» para superar la crisis y volver a disputar el mercado.
«Este es un momento importante para que la compañía continúe operando normalmente y ofreciendo servicios de calidad a sus clientes», precisó Varig.
A la fecha, Varig, otrora líder absoluto de Brasil, vuela con apenas 10 aviones, que dentro del país cumplen rutas a Sao Paulo, Rio de Janeiro, Porto Alegre, Fortaleza, Salvador, Recife y Manaus, en tanto que al exterior van a Francfurt y Buenos Aires. Hay vuelos extras a Europa y Sudamérica, además de viajes alternados diarios a Miami y Nueva York.
Con el nuevo plan de recuperación la denominada «nueva Varig» queda libre de deudas y con casi todas las líneas de vuelo y aeronaves.
El pasivo de más de 3.000 millones de dólares que casi deriva en la quiebra quedó para la «Varig vieja», la cual seguirá en recuperación judicial, funcionará con unos 50 empleados y conservará inmuebles y un centro de entrenamiento de pilotos, además de un avión y una línea entre Sao Paulo y Porto Seguro (nordeste).
Fundada hace 79 años, Varig comenzó a perder terreno en los años 90 y sólo retenía el 10% del mercado doméstico en junio, mientras su participación en viajes al exterior cayó de 70% hace un año a 53,78%.