No estamos frente a una simple modificación técnica.
Estamos frente a un intento de retroceder en derechos que costaron décadas de lucha.
Cuando se habla de “flexibilización”, se habla en realidad de despidos más fáciles.
Cuando se habla de “modernización”, se habla de debilitar indemnizaciones.
Cuando se habla de “competitividad”, se pretende trasladar el costo de la crisis a los trabajadores.
Tierra del Fuego no puede ser espectadora silenciosa de un avance que pone en riesgo la estabilidad laboral, la negociación colectiva y la protección de miles de familias que viven de su salario.
Nuestra provincia se sostiene en el empleo formal, en la industria, en el esfuerzo cotidiano de trabajadores y trabajadoras que no son números en una planilla: son familias, son proyectos de vida, son comunidad.
No aceptamos que en nombre de un supuesto progreso se sacrifiquen conquistas históricas.
No aceptamos que el ajuste recaiga sobre quienes producen y trabajan.
No aceptamos que se naturalice la pérdida de derechos.
El trabajo no es un privilegio.
Es un derecho.
Y los derechos no se negocian.
Desde FORJA convocamos a la comunidad fueguina a informarse, debatir y defender activamente el modelo de provincia que queremos: una Tierra del Fuego con más empleo, más protección y más justicia social.
Ni un paso atrás en materia de derechos laborales.
Partido de la Concertación FORJA, Tierra del Fuego AeIAS
