De esta manera, el saldo de la balanza comercial del sector durante esos once meses fue negativo en 249 millones de dólares. Para llegar a esa situación hubo una caída de las exportaciones de combustibles, que retrocedieron 9,8%, pero sobre todo subieron de manera significativa las importaciones. Según el instituto que dirige Alejandro Ovando, las compras de hidrocarburos en el exterior crecieron 76,8%, al pasar de los 1.858 millones de dólares en 2009 a los 3.283 millones durante el año pasado. “En buena parte, la situación se explica como reflejo de la mayor actividad del sector agrícola por el aumento de las cosechas y la recuperación en la actividad económica, lo que aumentó la demanda del principal combustible, el gas oil”, señaló IES a Clarín. ¿Y las refinerías que operan en el país? “La capacidad instalada local fue insuficiente para absorber la demanda interna”, agregó el informe. Otro dato inquietante es que además del gas oil se están importando naftas, por la demanda de un parque automotor que sumó 3,2 millones de vehículos solamente en los últimos seis años. Aproximadamente el 75% de la demanda fue de vehículos nafteros.
Fuente:inversor,Energetico y Minero.
