El intendente de Río Grande, Martín Pérez, defendió el rol del sistema de salud municipal en medio de la crisis que atraviesa la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) y aseguró que el municipio sostiene una inversión millonaria que también beneficia a afiliados de la obra social provincial.
En declaraciones a Radio Provincia, el jefe comunal explicó que durante el último año el Municipio destinó cerca de $10.000 millones para sostener el sistema de salud local, una red que hoy se convirtió en uno de los principales espacios de atención sanitaria de la ciudad.
“Los riograndenses invirtieron cerca de 10.000 millones de pesos en nuestro sistema de salud el año pasado. De ese total, cerca del 30% de las atenciones fueron para afiliados de la obra social del Estado”, señaló.
Más de 272 mil prestaciones de salud
El intendente detalló que durante el último año el sistema municipal brindó 272.322 prestaciones de salud en distintos dispositivos sanitarios de la ciudad, entre ellos centros de salud barriales, el Centro de Especialidades Médicas, el laboratorio municipal, el área de salud mental y los espacios de atención para infancias.
“Cerca del 30% de esas prestaciones fueron para afiliados de OSEF. Esto demuestra el enorme aporte que realiza el sistema de salud municipal para sostener la atención en Río Grande”, remarcó.
Pérez sostuvo que, pese al complejo contexto económico, el municipio tomó la decisión política de seguir fortaleciendo el sistema sanitario público.
“Podríamos haber dicho que el Estado se corre de este tema, como hace el Gobierno nacional en otras áreas, y que se ocupe el sector privado. Pero decidimos seguir invirtiendo porque creemos que todos los vecinos tienen derecho a atenderse en la salud municipal”, afirmó.
Acuerdo con OSEF para regularizar contribuciones
En ese marco, el intendente confirmó que el municipio firmó recientemente un acuerdo con la obra social provincial para regularizar la situación de las contribuciones patronales.
“El convenio nos va a permitir regularizar un atraso que teníamos en aportes patronales y ponernos al día como corresponde”, explicó.
No obstante, Pérez lamentó que todavía no se haya podido avanzar en un convenio prestacional que permita al municipio recuperar parte de los recursos que hoy destina a la atención de afiliados de OSEF.
“Si pudiéramos tener un convenio prestacional con la obra social, eso nos permitiría fortalecer aún más el sistema de salud municipal, como sucede con otras obras sociales”, indicó.
“Una operación política muy berreta”
El jefe comunal también cuestionó con dureza las versiones que circularon en los últimos días responsabilizando al municipio por la situación financiera de OSEF.
“Han montado una operación política muy berreta queriendo hacer creer que el municipio de Río Grande es responsable de la situación de la obra social”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la crisis del organismo provincial responde a problemas acumulados durante años.
“La situación de OSEF es grave y alarmante en función a seis años de destrucción y despilfarro absoluto”, señaló.
Según indicó, el 82% de la deuda que acumula la obra social corresponde a organismos del propio Estado provincial, por lo que consideró necesario realizar una auditoría para conocer en detalle cómo se administraron los recursos en los últimos años.
“Sería bueno saber cómo se hicieron los acuerdos prestacionales, cómo se realizaron las compras y quién firmó cada una de esas decisiones”, planteó.
El aporte municipal al sistema sanitario
Pérez remarcó que el municipio realiza un aporte directo de más de $3.000 millones al año en prestaciones destinadas a afiliados de OSEF, además de brindar asistencia a familias que deben viajar fuera de la provincia por derivaciones médicas.
“El municipio acompañó a más de 120 familias que tuvieron que viajar a Buenos Aires por derivaciones de la obra social, muchas veces en situaciones muy difíciles”, explicó.
“Estamos orgullosos del sistema de salud que tiene Río Grande y del esfuerzo que hacemos para sostenerlo”, agregó.
“La provincia atraviesa una curva descendente”
Durante la entrevista, el intendente también se refirió a la situación económica y social de Tierra del Fuego y advirtió sobre el deterioro que atraviesa la provincia.
“Yo veo una provincia que está en una curva descendente de decadencia y de desorden”, afirmó.
En ese sentido, señaló que la caída del empleo privado impacta especialmente en Río Grande, donde la crisis industrial generó un fuerte aumento de la demanda laboral.
Como ejemplo, mencionó que una empresa de transporte público que buscaba 10 choferes recibió más de 2.500 currículums en apenas 24 horas.
“Esta es la realidad que estamos viviendo. Hay miles de vecinos que están buscando trabajo y no lo encuentran”, advirtió.
Apertura a inversiones y mirada sobre el futuro
Finalmente, Pérez confirmó que el municipio recibirá al embajador de China en los próximos días para explorar oportunidades de inversión en la ciudad.
El intendente sostuvo que Tierra del Fuego necesita diversificar su matriz productiva y generar nuevas fuentes de empleo.
“Tenemos que abrir los brazos a todas las inversiones que generen trabajo, cuiden el ambiente y respeten nuestra soberanía”, afirmó.
En ese marco, aseguró que el objetivo de su gestión es seguir fortaleciendo los servicios públicos y sostener políticas que mejoren la calidad de vida de los vecinos, en un contexto económico complejo para la provincia.
