El plenario de comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación convocó a audiencia pública para debatir el proyecto de modificación de la Ley 26.639, de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglacial. El objetivo, señalaron, es escuchar diferentes voces antes de emitir un dictamen.
Las jornadas se llevarán a cabo el 25 y 26 de marzo, en la Sala 2 del segundo piso del Anexo C, ubicado en Avenida Rivadavia 1841, Ciudad de Buenos Aires. Ambas jornadas se extenderán de 10 a 19, con modalidad presencial el primer día y virtual el segundo.
La inscripción, que permanecerá abierta hasta el viernes 20 de marzo superó todas las expectativas. En cuestión de días, la cantidad de anotados pasó de 8.000 a más de 18.000 personas, un número que podría seguir creciendo.
«No sabemos cómo van a ser, porque lo que tendría que suceder ahora es que se tendrían que programar, obviamente, muchas más sesiones», advierte Cristian Fernández, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), en diálogo con El Auditor.info. Y agrega: «Ahora se van a tener que convocar más días, porque es mucha gente la que se inscribió».
El pedido que abrió el juego
Detrás de esta instancia participativa hay una historia de gestión ciudadana que comenzó mucho antes de que se oficializara la convocatoria. El 2 de febrero, un grupo de organizaciones ambientalistas encabezadas por FARN, la Asociación Argentina de Abogados Ambientales (AAdeAA) y Greenpeace envió una carta formal a las presidencias de los bloques del Senado de la Nación.
En ese documento, las organizaciones exigían la realización de un proceso participativo que incluyera audiencias públicas, citando argumentos legales contundentes: el artículo 21 de la Ley General del Ambiente y el Acuerdo de Escazú, tratado regional ratificado por Argentina mediante la Ley 27.566.
«El debate sobre las modificaciones a la Ley de Glaciares impulsadas por el Poder Ejecutivo Nacional no puede ocurrir de espaldas a la sociedad, sino que debe darse con información activa y escuchando lo que la sociedad de todo el país tiene para decir», señalaba la nota.
El pedido, inicialmente dirigido al Senado, no tuvo respuesta en ese ámbito. Sin embargo, la presión continuó en la Cámara de Diputados, donde finalmente encontró eco.
«Nosotros lo único que hicimos es escribir en un papel lo que dicen las leyes. No somos ningunos genios», aclara Fernández.
Participación sin filtros
Una de las particularidades de estas audiencias es que no están reservadas a especialistas. Cualquier ciudadano o ciudadana puede inscribirse y exponer durante cinco minutos. Esto genera un espacio de diálogo interdisciplinario poco habitual en el Congreso.
«La audiencia pública tiene otra lógica: se puede anotar cualquiera para opinar y se tiene que escuchar y darle esos cinco minutos a todas las personas, más allá de que sean expertos o no», explica Fernández. Y diferencia esta etapa de otras: «Para que opine un experto, el Congreso tiene otras instancias, como cuando se presenta el proyecto de ley y se convoca a especialistas».
Adriel Magnetti, biólogo y militante de la Red Universitaria por la Crisis Climática (RUCC), celebra esta apertura y destaca la importancia de que la población se apropie del espacio: «Es fundamental que la ciudadanía entienda que nos corresponde ese involucramiento. No delegar en otros que se ocupan de dar esas discusiones, sino hacerse cargo, ir a participar, dar una opinión por más amateur que pueda ser».
Y añade: «No hace falta ser un especialista para ir a participar en la audiencia pública. Cualquier ciudadano argentino con solo poner sus datos más básicos -nombre, apellido, DNI, dirección y un correo electrónico- ya puede anotarse«.
Estrategia y masividad
Lejos de ser una instancia meramente simbólica, las organizaciones ambientales ven en estas audiencias una oportunidad concreta de incidir en la voluntad de los legisladores. A diferencia de otros procesos participativos vinculados a proyectos extractivos, donde «generalmente es un simulacro, que ya hay una decisión vertical tomada con anterioridad», como describe Fernández, en este caso el escenario es otro.
«Acá es distinto porque es la Cámara de Diputados. En una de esas le tocamos el corazoncito a un diputado o a una diputada que tal vez dice: ‘Che, la verdad que yo voy a votar con el Presidente porque me cae bien’ y de repente escucha a la ciudadanía y se plantea: ‘Pará, mirá cuánta gente hay haciendo críticas importantes, coherentes, contundentes'», reflexiona Fernández.
Por eso, la masividad se volvió un objetivo en sí mismo. «Nosotros entendemos que es importantísimo darle muchísima difusión porque hay tiempo para anotarse hasta el 20 de marzo y debemos poder demostrarle al oficialismo que la sociedad argentina protege sus bienes comunes naturales, que no entregue la soberanía del agua tan fácil», sostiene Magnetti.
Un precedente para la democracia ambiental
El fenómeno de las audiencias públicas por la Ley de Glaciares ya es, en sí mismo, un hecho político. Que más de 18.000 personas se hayan anotado para participar -la cifra promete incrementarse- marca un hito en la participación ciudadana en temas ambientales en Argentina.
«Es muy celebrable que la Cámara de Diputados haya decidido hacer esto, como fue con otras discusiones muy importantes que se han dado, en donde se escuchó abiertamente a la ciudadanía», valora Magnetti.
Sin embargo, el desafío logístico es mayúsculo. Con dos jornadas previstas y una capacidad limitada de expositores por día, la Cámara baja deberá definir cómo garantizar el derecho a la participación de todos los inscriptos. La respuesta, hasta ahora, es incierta.
Fernández lanza una advertencia: «Esperemos que respeten la cantidad de oradores que se han inscripto. porque si no sería violatorio de la ley».
En las próximas semanas, la organización de las audiencias y la respuesta del Congreso serán clave para determinar si esta instancia marca un punto de inflexión en la forma en que se debaten las leyes ambientales en el país. Por lo pronto, la ciudadanía ya habló: quiere ser escuchada.
Para inscribirse en las audiencias públicas, se debe ingresar al formulario oficial de la Cámara de Diputados: https://app.hcdn.gob.ar/aplicaciones/inscripciones/inscripciones/audienciapublica/formulario-de-inscripcion-a-audiencia-publica
