Un paro anunciado por ATE podría afectar durante una semana a más de 27 aeropuertos de todo el país. La medida fue convocada por trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) en reclamo por mejoras salariales que, según el gremio, fueron comprometidas pero nunca cumplidas.
De no haber una intervención oficial, la protesta se desarrollará entre el 18 y el 24 de marzo, con una modalidad particular: habrá cese de actividades en dos franjas horarias por día, de 9 a 12 y de 17 a 20. Según advirtió el sindicato, durante esos períodos solo se garantizarán vuelos sanitarios, humanitarios y oficiales, por lo que podrían registrarse demoras y complicaciones operativas en terminales clave como Ezeiza y Aeroparque.
El anuncio fue difundido por el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, quien responsabilizó al Gobierno por las eventuales cancelaciones o reprogramaciones. En un tono fuertemente crítico, vinculó el conflicto con la situación salarial de los trabajadores y lanzó una chicana contra funcionarios nacionales al cuestionar que algunos se muestren en el exterior mientras, según dijo, «los trabajadores siguen cobrando salarios de pobreza».
Desde el gremio señalaron que esperaron más de un mes una respuesta oficial tras distintas instancias de diálogo, pero aseguraron que nunca llegó una propuesta concreta. Por eso, explicaron, resolvieron avanzar con medidas de fuerza definidas en asambleas. Al mismo tiempo, aclararon que no se sumarán al paro los trabajadores de sectores esenciales, como bomberos, sanidad y otras áreas operativas indispensables dentro de los aeropuertos.
En este contexto, todo indica que podría haber una intervención de la Secretaría de Trabajo para evitar una mayor afectación del transporte aéreo, tal como ocurrió en conflictos anteriores del sector. Mientras tanto, desde ATE reclamaron que las autoridades informen con anticipación a los pasajeros para reducir el impacto de una medida que amenaza con alterar la operación aérea en gran parte del país.
