Silvio Bocchicchio calificó de “exabrupto proselitista” a las declaraciones de la diputada Mariel Calchaquí catalogando de “fascista” a la política de medios de la Provincia.
Bocchicchio sostuvo que las imputaciones de Calchaquí “son gravísimas en un Estado de Derecho” por lo que invitó a la parlamentaria que llegó al Congreso de la mano del senador Jorge Colazo, a “aportar pruebas de lo que expresa”.
El funcionario consideró “necesaria” una “retractación pública” de Calchaquí, porque en Argentina “muchos de los que desaparecían a la gente mutaron a los partidos políticos, como el enfermero de la ESMA ´Jeringa´ Barrionuevo quien, durante el Gobierno de Manfredotti al que Bertone apoyó, manejó la Salud Pública de la Provincia e integró la lista de legisladores del PJ fueguino resultando electo”.
Bocchicchio lamentó los dichos de Calchaquí y aseguró que son “propios de las candidaturas que necesitan recurrir a las frases rimbombantes para salir en los diarios, porque no tienen nada para mostrar”. «Son parte del daño electoral que la Gobernadora pidió evitar”, agregó.
“O Calchaquí se equivoca llamando fascista al estilo de la Gobernadora más democrática que tuvo la Provincia, o se equivoca el Senado al otorgarle a Ríos el premio Senador Domingo Faustino Sarmiento, máximo galardón del Congreso destinado a personas que se destaquen por su obra emprendedora destinada a mejorar la calidad de vida de sus semejantes, de las instituciones y de sus comunidades”, comparó el funcionario.
“No es por exitismo, ni por reverencia a las instituciones, pero me inclino por creer que el Senado de la Nación, en decisión plural y sin presiones, pondera mejor las virtudes democráticas de la Gobernadora que una legisladora en campaña, con pocos argumentos para ofrecer”, criticó el Secretario.
Bocchicchio destacó que Ríos “habla con logros personales y con hechos que son conquistas refundacionales para la provincia, mientras que algunos opositores necesitan reciclarse y tapar con ruido el pasado político bochornoso al que pertenecen”.
En esa línea, el Secretario de Comunicación dijo que «es Calchaquí quien debe explicar qué es una política de medios fascista, no yo”, y se limitó a decir que el Gobierno «es una fuente de información calificada para la prensa, que se expresa con hechos, pero también a través de las declaraciones de sus funcionarios y del servicio informativo que brinda la Secretaría que manejo”.
“Pensar que somos los titiriteros de la prensa privada como si fuésemos Goebbels es menospreciar la inteligencia y la dignidad de los periodistas y de los propietarios de los medios provinciales, y del público que los consume”, cuestionó.
En este sentido, Bocchicchio afirmó que son los medios y son los periodistas “los que pueden dar testimonio del error conceptual de Calchaquí”.
«El problema con algunos políticos recientes es la tendencia a tildar de ´soberbio´ a quien hila ideas continuas y no se come las eses, y de ´fascista´ a quien lidera un proceso transformador con una coherencia que no pueden quebrantar” manifestó el funcionario, puntualizando que “algo similar le ocurre a la Presidenta con las calificaciones de la derecha».
