Luis Rodríguez, director del área, informó que los estudios que se llevan adelante en la Reserva consisten en “movimientos de áridos” de la zona que permitirán comprobar “si ese volumen que se extrae de la playa de áridos, es repuesto naturalmente por la corriente marina y del flujo de áridos en la Costa”.
El funcionario precisó en ese aspecto que, en la Costa de Río Grande, “hay un movimiento de mareas, que mueve materiales de un lugar a otro”, por lo que hay que corroborar si el árido que se saca, “puede ser se renovado”, añadió.
De ese modo, indicó que estas mediciones se realizan para ver “cuál es el potencial de entrega de ese mineral”, al igual que la “cantidad de productos que se pueden sacar sin dañar la reposición natural del mar”.
