El problema surgió en noviembre pasado cuando una cadete de 25 años murió tras caer desde un mástil a la cubierta, cuando la nave marítima estaba anclada en el puerto brasileño de Salvador de Bahía.
Los conflictos se agravaron el miércoles debido a que los tripulantes fueron acusados de protagonizar un motín en protesta por la muerte de la joven y por los presuntos malos tratos recibidos.
El ministro de Defensa alemán, Karl-Theodor zu Guttenberg, ordenó una investigación exhaustiva de las denuncias, por lo que está previsto que llegue a Tierra del Fuego un equipo especial de agentes especiales.
Por su parte, el director general del Puerto de Ushuaia, Gustavo De Robles, confirmó el regreso de los cadetes alemanes a su país, luego del presunto motín que armaron, aunque ratificó que el buque permanecerá en el lugar donde está amarrado.
De Robles aclaró que no tiene información «oficial» porque «hay en todo esto un manto de silencio por parte de las autoridades alemanas».
«Además había malos tratos y una seria de cuestiones», agregó aunque remarcó que esos hechos no fueron confirmados de manera oficial, ya que «ninguna autoridad alemana nos ha informado qué es lo que sucede en verdad».
