El comandante del buque escuela de la marina alemana, “Gorch Fock”, cuya tripulación se amotinó el año pasado, ha sido destituido mientras se investigan los motivos de la muerte de una guardiamarina el pasado noviembre, informó el ministerio de defensa alemán. El barco, un vistoso velero de tres palos construido en 1958 que pasea la enseña nacional por el mundo, ha conocido seis muertes a bordo en los últimos doce años y se encuentra actualmente fondeado en el puerto argentino de Ushuaia, en Tierra de Fuego.
En noviembre una guardiamarina de 25 años llamada Sarah Lena, murió al caer a cubierta desde uno de los mástiles. Al parecer fue forzada a subir, pese a que padecía de vértigo. La muerte de la mujer dio lugar a una protesta que se saldó con la detención de otros cuatro guardiamarinas. A continuación, los setenta guardiamarinas del barco fueron enviados a Alemania. El barco se encontraba en aguas de Brasil en un periplo mundial.
Una comisión de investigación de la marina llegó el jueves a Ushuaia. El ministerio de defensa ha destituido al comandante, Norbert Schatz, mientras el barco regresará a su base en Kiel hasta que concluya la investigación. La tripulación ha denunciado un historial de agresiones sexuales a bordo.
El del buque escuela es uno de los tres escándalos que le han explotado con pocos días de diferencia al ministro de defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, el personaje preferido de la prensa conservadora germana. Guttenberg, un socialcristiano bávaro que fue ministro de economía en el anterior gobierno de coalición entre socialdemócratas y democristianos, es una estrella en ascenso en el panorama político alemán.
Los otros dos escándalos tienen que ver con la muerte de un soldado destinado en Afganistán, el pasado diciembre. El soldado murió por disparo accidental e imprudente de un compañero, pero el caso se presentó como un error de la propia víctima mientras limpiaba su arma. El hecho coincidió con una visita de la Canciller Merkel a Afganistán. Por si fuera poco, ha trascendido también que las cartas que los soldados envían a sus familiares desde Afganistán, son abiertas y leídas por los servicios secretos. En algunos casos, los sobres han llegado vacíos a las familias de los soldados.
“ A pesar de lo diferentes que son los sucesos a bordo del “Gorch Fock”, las circunstancias de la muerte del soldado en Afganistán, o el escándalo sobre la apertura de cartas de correo militar, todo induce a plantearse la siguiente pregunta: ¿qué está pasando en el ejército?”, observa el Frankfurter Rundschau. “Guttenberg debe demostrar que más allá del glamour y de su condición de preferido es también capaz de gestionar una crisis”, señala el Schweriner Volkszeitung.
