El consumo se desacelera
En un marco de creciente incertidumbre, sin poder refugiarse en el dólar ni alternativas de inversión que superen la inflación esperada, los agentes enfrentan serias dificultades a la hora de decidir qué hacer con sus pesos. Aquellos que se quedan en pesos se encuentran en una situación muy proclive a consumir. El contexto de tasas pasivas reales muy negativas y la abundante oferta de descuentos y cuotas fijas, fomenta aún más la compra de bienes.
