Cuando las comparaciones son más que odiosas
Dom 08/09/13 19:50 hs.-Mi último viaje a la ciudad de Punta Arenas fue hace 13 años, en el 2000, en aquella oportunidad acompañé a la Cámara maderera que realizó una exposición de muebles de lenga en la Zona Franca, a pesar del poco tiempo que estuve en la capital de Magallanes, me traje un grato recuerdo, del orden, la limpieza, el respeto a las normas de tránsito y sobre todo que no había monumentos pintados con aerosol, o bancos de plaza destruidos, 13 años después debo decir que me traigo una impresión mucho más positiva que la de aquella vez. Una visita que es más que un paseo de compras, una economía que funciona, donde no se habla de inflación, todo es de una calidad notable y hasta un 40 % más barato. El cambio que nos beneficia, y el derrumbe del relato del bienestar argentino.
