No es novedad que el secretario general de la UOM ha devenido en un furibundo kirchnerista, y que como secretario general de la UOM está casi obligando a los trabajadores de la industria metalúrgica a votar, por lo que él entiende es la continuidad del modelo, o sea más contrato basura, menos dólares para la industria y más incertidumbre para todos. La fotografía tomada por uno de los trabajadores nos evita mayores comentarios.
El escrito señalando que hay que votar al kirchnerismo para mantener sus puestos de trabajo suena más a amenaza que a sugerencia, «para conservar tu empleo», señala textualmente, con lo que no se puede negar que hasta aquí llegó la campaña del miedo, con lo que dignifica a las personas, su trabajo, realmente lamentable.
