“Nadie puede venir a apropiarse de nuestro sacrificio y esfuerzo”

Viern 07/02/14 10:28 hs.-“Una vez, para sacar una DEJAI porque se nos caía un cliente y para nosotros era la vida misma, tuvimos que ir a bancarnos allá (en Buenos Aires) que un funcionario de Industria nos pida el 23% del valor FOB de la materia prima para conseguir las DEJAI”, aseguró Mónica Acosta. La presidenta de la Cooperativa Renacer hizo público el presunto pedido de coima que realizó un funcionario del área de Industria de Nación, para destrabar las declaraciones juradas que permiten el ingreso de insumos para la producción. Aseguró que lo denunció a distintos referentes y organismos pero no hubo respuesta. Fustigó a los que pretenden aprovecharse del esfuerzo de los trabajadores y también de las empresas, que apuestan honestamente al desarrollo. Y pidió no avalar este tipo de situaciones, porque son funcionales a un sistema de corrupción. Segun publica hoy Provincia 23.

Río Grande.- Mientras las PYMES, que no están alcanzadas por la restricción de divisas del Banco Central, esperan conocer en los próximos días cuál será el mecanismo para destrabar las DEJAI y hacerse de insumos, la presidenta de la Cooperativa Renacer Mónica Acosta hizo público un presunto pedido de coima que había recibido el año pasado, para acelerar ese proceso.
“Una vez, para sacar una DEJAI porque se nos caía un cliente y para nosotros era la vida misma, tuvimos que ir a bancarnos allá (en Buenos Aires) que un funcionario de Industria nos pida el 23% del valor FOB de la materia prima para conseguir las DEJAI”, aseguró a Radio Provincia.
En una entrevista con nuestro medio, para ampliar esa información, confirmó que el hecho ocurrió y que no sería aislado. “No fue un alto funcionario sino un funcionario de la cartera de Industria y Comercio, que se presentó como operador. Tenía en su poder no sólo las órdenes de DEJAI que nosotros queríamos habilitar, sino los montos de mercadería, los volúmenes. Cuando se nos hizo ese planteo, la hicimos corta. Dijimos que no íbamos a discutir nada más y que íbamos a hacer una discusión pública ni bien llegáramos a nuestra provincia. Y que desde un corte de ruta íbamos a denunciar la situación. Pero no me dieron tiempo, porque cuando volvimos teníamos todas las DEJAI aprobadas”, relató.
A pesar de que se resolvió esa situación, dijo que “igualmente yo asumí la responsabilidad de hacerlo público el año pasado en Radio Nacional. De esta situación que vivimos nosotros, muchos empezaron a hablar a partir de que lo hicimos público, y la tenían naturalizada”, lamentó, como si fuera parte de las “reglas de juego”.
“No quiero mandar al frente a muchos de los que asumieron que, en más de una oportunidad, han tenido que recurrir a ese tipo de situación”, sostuvo, afirmando que no lo dejó pasar de ninguna manera: “Lo que hice en ese momento fue enviarle mails hasta a la privada de la Presidenta, dando cuenta de este tema; también a la privada del Dr. Parrilli, al Ministerio de Trabajo, pedí audiencia con la señora Alicia Kirchner porque para mí era una cuestión importante para plantear. Pero no tuve respuesta y se le esquivó bastante al tema”.
Acosta no involucró al ex secretario Guillermo Moreno en este mecanismo que desnuda presuntos hechos reiterados de corrupción: “Jamás dije que Moreno dio la orden, pero sí que se presentó alguien como parte de la Secretaría, que me daba números reales de nuestra DEJAI. También cuando fuimos a ver al Subsecretario de Industria, el señor Rando, que ya no lo es más, dimos cuenta de esta situación. Nos parecía que nadie puede venir a apropiarse del sacrificio y el esfuerzo en este caso de los compañeros, pero también me pongo en lugar de muchos empresarios que honestamente trabajan el día a día. Si avalan este tipo de situación, lógicamente son parte funcional de un sistema que no para más en este país, a través de la corrupción”, planteó.

“Una situación grave”

Más allá de este hecho puntual, se refirió al presente, donde se suman complicaciones: “Es una situación sumamente grave, en un contexto económico explosivo, con una fuerte devaluación acompañada de una hiperinflación, donde no hay plata a veces para sostener la canasta básica”, dijo.
En este marco no ve que se tienda a “salir en defensa de la clase obrera y los trabajadores”, cuando los actores de la provincia “deberían haber asumido la responsabilidad de haber gobernado, legislado o representar un sindicato tan poderoso como la UOM. Hay una cantidad de responsabilidades compartidas en la profundización de la crisis en Tierra del Fuego, más allá de la situación planteada con los dólares, las restricciones y la no aprobación de las declaraciones anticipadas de importaciones”.
Para Acosta las versiones que comenzaron a escucharse el último tiempo sobre posibles modificaciones a la 19.640, que “provocaron el estupor de la población en general, fueron una maniobra distractiva, porque la discusión del momento tiene que ver por dónde pasa el ajuste, que terminan siendo siempre los puestos de empleo, o paralizar la discusión salarial, condicionando el temor a perder el empleo en un momento tan crítico”.

La UOM kirchnerista

Consultada acerca de si hay un beneficio al tener un representante de la UOM en la Cámara baja y otro en la Legislatura provincial, como es el caso respectivamente de Oscar Martínez y Héctor Tapia, respondió que “la verdad que no. A Héctor Tapia lo conozco desde hace muchísimos años. Tiene un perfil totalmente distinto al de Oscar Martínez, que tiene determinada trayectoria y no es considerado un burócrata como Tapia. Yo nunca tuve expectativas de que este señor fuera a cambiar la situación, porque nosotros mismos en 2001 nos encargamos de echarlo de la carpa: siendo secretario de organización no se atrevía a hacer un planteo fuerte en defensa de los puestos de trabajo, y aludiendo cuestiones personales de salud se abrió de la lucha. Yo sabía que Tapia no iba a plantear una cosa distinta”, sostuvo.
Donde sí admitió sorpresa fue ante la actitud del actual diputado Oscar Martínez, alineado al kirchnerismo: “Me llamó la atención lo de Oscar porque lo conozco de otras instancias y en nuestros comienzos estuvo presente. Luego perdí contacto pero lo conocía como un clasista, como un marxista, no como un kirchnerista, sino como alguien dedicado a los derechos de su clase. Más allá de que diga ser marxista, desemboca en un proyecto del kirchnerismo y son intereses bastante contrapuestos”, evaluó.
Según su lectura, la forma en que creció el empleo está lejos de los postulados de Martínez en su momento: “Si bien el empleo creció, la situación se levantó detrás de un modelo de explotación y de mayor flexibilización laboral. Al menos en otras épocas, cuando te echaban te pagaban indemnización y tenías derecho a un fondo de desempleo. En la actualidad no es así, contratan cien veces, no pagan un peso, y hasta crearon categorías por fuera del convenio colectivo para pagar menos del valor que corresponde. Todo eso fue avalado y creo que hay una complicidad en conjunto”, fustigó contra el gremio, considerándolo también “responsable de la situación”.

Sustitución posible

La presidenta de la cooperativa y parte de una fábrica donde el 80% de los componentes del producto principal eran industria nacional, aseguró que la sustitución es posible, pero no se quiso hacer.
“Nosotros ofrecimos nuestras instalaciones para que se hicieran desarrollos tecnológicos, y se hicieran capacitaciones. En la discusión tarifaria, cuando todavía estaba Fabio Delamata como Ministro, mientras la UOM le decía que no a la tarifaria, nosotros decíamos que sí, y que se destinara no menos del 2% para inversión en desarrollo tecnológico y sustitución de importaciones. Nuestro pedido nunca fue tenido en cuenta. Llevamos planos de todos los materiales que eran genéricos y desde Renacer podíamos abastecer a otras electrónicas, como los materiales plásticos, piezoeléctrico, de microondas, de aire acondicionado. No prosperó y el propio Delamata me dijo que me olvide, porque lo de la sustitución no se iba a ser nunca porque era impracticable”.
Recordó que “la fábrica que poseemos es integrada, con procesos de inyección del plástico, talleres, herrería, matricería, carpintería. En su momento el único producto que fabricaba Aurora, que era el ex Lavaurora –uno de los primeros lavarropas automáticos- tenía el 80% de integración y producción nacional dentro de la planta. Con ese solo producto trabajaban 400 obreros”.
Luego llegó la “apertura que inundó de la basura asiática, con productos que conspiraron contra la industria nacional”, expuso, como parte de una política nacional también.

Ríos, la decepción

Acerca del rol del gobierno fueguino, y la gestión que lleva adelante Fabiana Ríos, el calificativo fue de “triste”, dado que no cubrió las expectativas que se habían generado. “La vi apartarse absolutamente, no tanto del discurso porque trata de mantener cierto grado de coherencia, pero el tema no es lo que dice sino qué es lo que hicieron; y el balance es bastante pobre”.
“Para sostener el poder han seguido a pies juntillas lo que les dice la Nación, sin proponer una autodeterminación como pueblo, ni buscar la salida con los recursos propios, o ir a la pulseada con los sectores más pudientes, no con los trabajadores”, señaló.
“La he visto enceguecerse contra los docentes y los trabajadores que pelean, pero no la he visto en ese estado con los grandes grupos económicos, con los terratenientes, con los que debe poner otro tipo de equidad en la provincia”, continuó Acosta.
Puntualmente sobre la persecución política, administrativa y judicial a los docentes, interpretó que “en algunas cosas (Ríos) no puede despegar el odio personal que le generan determinadas situaciones, por encima de su investidura de funcionaria política. Y no hace ni más ni menos que lo que hace el kirchnerismo en el resto del país”.
El saldo es “muchísima decepción. Hace muchísimo tiempo que no hablamos con ella, pero cuando había determinado diálogo nunca desaproveché la oportunidad para acercar posiciones, porque creía que era su obligación bajar y tener un trabajo mucho más militante. Pero cada vez se fue despegando más y hay momentos que se siente como si estuviéramos en piloto automático”, concluyó.

Recuadro————–

Una historia de lucha

Mónica Acosta junto a los trabajadores de Renacer tiene una larga historia de lucha en la provincia, a pesar de que en los últimos tiempos no integra la agenda de los medios.
A fines del ‘96 cerró las puertas Aurora y pasaron al ser el primer proyecto autogestivo, en ese momento presidido por el ex dirigente metalúrgico Marcelo Sosa. Luego se “barrió con esa dirección traidora”, como nos relató, dado que los había dejado “endeudados luego de rematar bienes a precios irrisorios”.
“En 2001 se formó la comisión de lucha, montamos la carpa y levantamos la bandera de la industria nacional”, repasó de los inicios de lo que luego fue Renacer.
Ese contexto fue “dificilísimo y nos llevó un proceso de casi tres años hasta que en 2003 formamos la cooperativa y planteamos un proyecto de expropiación para salvaguardar la unidad productiva, las plantas y la maquinaria. Fue una fuerte pelea, durante el fin del gobierno de Manfredotti, que fue el que más duro nos combatió. Pero logramos imponer en esa Legislatura la ley de expropiación y agregamos un monto indemnizatorio para que se pagara a los acreedores y podernos hacer de las instalaciones en forma definitiva”, dijo.
En cuanto al gobierno que sucedió, de Colazo-Cóccaro, indicó que “al principio acompañaba pero después no quiso pagar la expropiación y hubo que seguir la lucha. Nos quisieron hacer claudicar de mil maneras, hasta con ofrecimientos de planta permanente a los trabajadores que se olvidaran de la fábrica. No obstante seguimos adelante y tuvimos un triunfo fundamental, que fue plantear la utilidad pública de esa unidad productiva”.
El despegue real comenzó en 2004, cuando empezaron con prestaciones de servicios a Newsan. “Eran trabajos chiquitos y un pequeño goteo constante, hasta 2008, que logramos el primer trabajo importante. Habíamos recibido un subsidio del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para empezar con unos kits de insumos para microondas. Ellos vieron el desarrollo que teníamos de esa producción y decidieron ofrecernos el negocio a nosotros. Éramos 80 compañeros en ese momento, tomamos a todos los hijos de estos compañeros y ahora somos 160, con 25 mil unidades mensuales. Nosotros convertimos a Newsan en el primer productor de microondas de la isla”, destacó.
“A la par intentamos que funcionara la producción propia, con muchas dificultades. No conseguíamos créditos blandos y tuvimos que ir a parar a algún banco privado, pero no nos vino mal porque nos permitió conocer clientes muy importantes, como la firma Garbarino, para la cual producimos casi 20 mil unidades anuales, y también les hemos producido una línea de aspiradoras que funcionó muy bien. Lamentablemente siempre por el famoso tema de las DEJAI incurríamos en algún tipo de parate en la producción propia”, manifestó.
El año pasado produjeron por un total de 40 millones, de los cuales el 80% se destinó a salarios para los 160 trabajadores, que resignaron mejores ingresos para seguir invirtiendo en maquinaria.

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