Sin inversión productiva, la inflación no puede ceder por exceso de demanda

Lun 06/01/14 14:01 hs.-La demanda crece casi cuatro veces más que la oferta de bienes y servicios en Argentina, por lo que los acuerdos de precios tienen un impacto acotado, advierten desde Idesa. Sección Economía

La inflación que afecta a la economía de la Argentina no cesará mientras la demanda crezca casi cuatro veces más que la oferta de bienes y servicios, por lo que los acuerdos de precios tienen un impacto acotado, según un análisis privado.

El consumo de recursos por parte del Estado, para subsidios y pago de salarios públicos, creció en torno al 30 por ciento anual en los últimos seis años, lo que sumó impulso a la demanda y presión a la inflación.

Así lo analizó un estudio del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), en el que se destaca que la demanda crece por encima de la oferta y eso produce, por ejemplo, suba de precios y colapso en el sistema energético.

«Según información oficial del Ministerio del Economía, la demanda agregada creció entre los años 2007 y 2013 a razón de 22,3 por ciento anual, muy por encima del 6,2 por ciento promedio anual que aumentó la oferta agregada», precisó el Instituto.

Ese crecimiento de la demanda agregada se descompone en una expansión del 18,1 por ciento promedio anual para las exportaciones y del 21,8 para las inversiones; también en una suba del 22,2 por ciento del consumo privado de las familias y por último en un incremento del 29,3% por año del consumo del Estado.

Por ello, según IDESA, los cortes en el suministro eléctrico, la inflación y la pérdida de reservas internacionales en el Banco Central son manifestaciones de «profundos desequilibrios macroeconómicos».

«Ni la crisis energética se resolverá aplicando multas a las empresas eléctricas ni la inflación se detendrá anunciando acuerdos de precios ni se recuperarán reservas desalentando los viajes al exterior», dijo el Instituto en un comunicado.

El paso fundamental -agregó- es restablecer el equilibrio macroeconómico «deteniendo el exacerbado crecimiento del consumo público liderado por los subsidios económicos y el empleo público redundante».

«Una visión alternativa es considerar estos problemas como manifestaciones de severos desajustes macroeconómicos: hay que advertir que el crecimiento de la demanda agregada (la suma del consumo público, consumo privado, inversiones y exportaciones) es inconsistente con la evolución de la oferta agregada (integrada por el total de bienes y servicios producidos en el país –el PBI– más las importaciones)», opinó idesa.

Fuente: NA

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