26 plantas de biodiésel, excluidas de España

El gobierno español sacó a la Argentina de la lista de proveedores. Para la cámara empresarial Carbio, la industria entra en una “crisis terminal”. Quieren recurrir a la OMC. Las empresas transformaron a la Argentina en el mayor productor de biodiésel. No hay dónde venderlo

El gobierno español excluyó a la Argentina de la lista definitiva de las plantas de biodiésel que podrán comercializar con su país, informó ayer la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), que calificó de “arbitraria” y “discriminatoria” la decisión.

España importaba desde la Argentina biodiésel de soja por un valor superior a los 800 millones de dólares anuales.

Carbio informó que el último 6 de noviembre, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo de España publicó la lista definitiva de las plantas de biodiésel que podrán comercializar en ese país hasta un máximo de 5,5 millones de toneladas anuales, por un período de dos años, prorrogables por un período adicional de dos años.

“En la nómina no aparece ninguna planta de origen extra-europeo, a pesar de que, tras las denuncias presentadas por la Argentina ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Gobierno español permitió su inclusión en la convocatoria de la resolución de la Secretaría de Estado de Energía del 5 de febrero de 2013 que regula el nuevo sistema de asignación de cuotas”, recordó la cámara.

En abril de 2012, cuando España restringió el biodiésel argentino por primera vez luego de la expropiación aún impaga a Repsol, Cristina Fernández ironizó públicamente al respecto: “El gobierno (de Mariano Rajoy) lo pagará más caro (al biodiésel), no sé cómo impactara en su economía”, dijo entonces la Presidenta.

Carbio dijo que algunas de las plantas argentinas que se presentaron a esta convocatoria fueron excluidas alegando “razones administrativas injustificadas”.

Y completó que a otras empresas domésticas se las excluyó sin estas excusas, alegando que “no suman el puntaje necesario en un rating que, aparentemente, realiza el Ministerio de Industria español, pero que nunca aclaró con base en qué parámetros se adjudican los puntos”.

“En definitiva, esta resolución es claramente una nueva medida arbitraria, cuyo objetivo es excluir a las empresas argentinas del mercado español”, denunció Carbio.

La lista de plantas que sí han resultado adjudicatarias consta de 42 empresas, todas europeas, de las que 27 son españolas, cinco alemanas, cinco italianas, dos británicas, una portuguesa, una letona y una holandesa, enumeró la cámara argentina.

En Argentina operan unas 26 plantas productoras de biodiésel. La gran mayoría están en los puertos sobre el Paraná, junto a las plantas de molienda de soja.

En la provincia de Córdoba también hay plantas, pero de menores dimensiones y, en la mayoría de los casos, producen para autoconsumo de biocombustibles del propio sector productivo.

Para Carbio, se trata de una nueva barrera no arancelaria.

Y dijo que esta medida que se suma a la reciente fijación del derecho antidumping en la Unión Europea (UE) significa la “confirmación de una crisis terminal de la industria exportadora argentina, con las consecuencias económicas y sociales derivadas de esta falta de mercado”.

“Ante esta medida, Carbio expresa que existe una clara discriminación del gobierno español en la asignación de cuotas de biodiésel a proveedores extracomunitarios”, dijo.

Y finalizó que “atento a ello las empresas socias de Carbio se encuentran analizando la posibilidad de iniciar acciones administrativas en España como así también acciones conjuntas con el Gobierno argentino ante la OMC”.

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