Justamente, fue en esos momentos a escasos ocho meses de las elecciones cuando Ricardo Balbín, advirtiendo que los tiempos venideros serían extremadamente peligrosos, imploró a todos los partidos políticos por igual diciendo: “tenemos que llegar a las elecciones, aunque sea con muletas”.
Y precisamente, acaecido el Golpe de Estado y estando éste en su pleno apogeo dictatorial, también fue Balbín, quien con su iniciativa, el 14 de Julio de 1981 y desconociendo el estado de sitio, logró que se reunieran los máximos dirigentes de los principales partidos políticos de nuestra Nación: Unión Cívica Radical (UCR), Partido Justicialista (PJ), Partido Intransigente (PI), Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), para formar lo que luego se denominó la “Multipartidaria”, con el fin de presionar a los usurpadores del poder para establecer nuevamente un gobierno democrático.
Desde 1983 a la fecha hemos transitado por innumerables caminos, algunos buenos, otros no tanto, pero quedó marcada a fuego en la sociedad argentina la defensa del sistema democrático.
A treinta años de su recuperación, es bueno reconocer que debemos, como sostenía Raúl Alfonsín –construir la democracia a través de consensos entre todos los sectores sociales y no generando la confrontación permanente entre argentinos.
Consecuentemente, es imprescindible que hagamos un esfuerzo entre todos para lograr mejorar más y más la democracia, para que en definitiva ésta sirva para hacer más feliz al pueblo argentino (Hipólito Yrigoyen).
Un sincero y profundo homenaje a quienes lucharon incansable, pero pacíficamente, para que hoy vivamos en Argentina sin dictaduras de ninguna naturaleza.
