Es una pena que algunos esperen a que venzan los contratos para denunciar irresponsabilidades o complicidades, cuando sabemos de antemano que a su vencimiento los contratos pueden no ser renovados.
Más allá de la coyuntura, hay que exigir a los gobiernos local y nacional, y a las dirigencias sindicales, el desarrollo articulado de plataformas de largo plazo, pero por sobre todo, hay que seguir exigiendo responsabilidad social y arraigo al empresariado local, además de compromiso con el desarrollo inclusivo de la provincia y del país, que son quienes generan, al fin y al cabo, las condiciones para sus negocios.
En esta materia, todos debiéramos hacer causa común y apoyar a los trabajadores en su reclamo de empleo decente y estable, porque no hay desarrollo con justicia social, sin pleno empleo en condiciones de dignidad, por más que algunos dirigentes políticos estigmaticen a los trabajadores, afirmando que la falta de estabilidad es consecuencia de supuestos incumplimientos a sus obligaciones laborales.
Por más legalidad formal que se invoque respecto de los contratos temporarios con las fábricas, lo cierto es que no puede haber trabajo digno en condiciones de precariedad.
Nos parece que el tema de la campaña y las elecciones debe correr por cuerda separada, porque no se puede especular con los derechos al trabajo y al salario de las personas.
Nadie debiera pretender acumular políticamente acusando ni capitalizando posibles errores ajenos, porque al fin y al cabo esa actitud no hace sino desnudar el vacío de propuestas de algunos candidatos.
Seguiremos insistiendo con la necesidad de la diversificación de nuestra matriz económica y con la apuesta a la industria genuina, que aproveche nuestros recursos, y que entonces no le dé igual producir en cualquier lugar, sin hacerse cargo del entorno territorial y social al que deben integrarse.
NATACHA SANDOVAL
PRESIDENTA
ESPACIO DEMOCRÁTICO PARA LA VICTORIA
