No se pudo concretar la compra de 80 móviles que se había prometido el años pasado, no se hacen reparar los que ya están destruidos, no hay repuestos, muchas veces se quedan sin combustible, otras tantas los efectivos ponen dinero de su bolsillo para poder circular, en fin en estas condiciones trabaja la policía de la provincia.
El equipamiento solo hay que verlo, ropas gastadas, armas que funcionan mas o menos y como si todo eso fuera poco, una inseguridad que crece pero es obvio que no se debe a lo que los efectivos hagan sino a la escasees de todo tipo de elementos, como se puede ver en esta imagen, realmente lamentable.
Los mismo en los hospitales, el transporte, en salud, una realidad que los pasó por encima.
