Mientras sigue gestionando la búsqueda de nuevos apoyos sindicales para la convocatoria a un paro general contra el Gobierno, la CGT opositora que lidera Hugo Moyano difundió ayer su último relevamiento nacional de precios, que registró en julio una pronunciada aceleración de la inflación, que alcanzó 2,23%.
El informe mensual del Observatorio de Datos Económicos y Sociales de la central moyanista ubicó la inflación acumulada en los primeros siete meses del año en 12,26%, casi el triple de la cifra relevada por el IPC del Indec hasta junio (4,7%). Además, el trabajo coordinado por el dirigente Jorge Sola, secretario de Acción Social de la CGT disidente, calculó el valor de la canasta básica de alimentos para una familia tipo en $ 2.243,74, lo que significa que durante julio un adulto necesitó un ingreso mínimo diario de $ 23,87 ($ 726,13 mensuales) para no ser indigente.
En tanto, la entidad estimó en $ 5.138,21 el valor de la canasta básica total que determina el umbral de pobreza. En base a ese valor, un adulto requirió el mes pasado de un ingreso de $ 1.662,85 ($ 54,67 por día) para no ser considerado pobre.
Sola explicó a El Cronista que el relevamiento de la central obrera observó en julio una aceleración en el constante aumento del nivel de precios que la entidad midió en los últimos siete meses. Atribuyó esa situación particularmente al aumento sistemático en los alimentos y en el rubro combustibles, que repercute en los gastos de transporte y atraviesa todo el consumo. El gasto en alimentos, según la estimación cegetista, representa casi el 40% del valor de la canasta básica total.
El congelamiento de precios no sirvió en ningún sentido, aseguró Sola en referencia a las medidas implementadas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a partir de febrero en un intento de contener la inflación en el tramo previo a la negociación de las principales paritarias.
Al respecto, el dirigente alertó que en la mayoría de los casos los precios que se congelaron recuperaron terreno o subieron aún más en los últimos dos meses.
El informe realizado por la central de Moyano también advirtió que en algunas ciudades del interior fue alarmante el aumento de precios registrado en julio. Uno de los ejemplos fue San Salvador de Jujuy, donde la inflación fue del 9% el mes pasado, en tanto que el promedio de la suba de precios en las principales ciudades de la Patagonia se ubicó en el 3%, por encima de la media nacional.
El nivel más bajo se da en la ciudad de Buenos Aires, donde el aumento de los alimentos fue bastante menor que en el resto del país, señaló Sola.
Los datos difundidos ayer por la CGT que lidera el camionero están en línea con diversos informes privados y el denominado IPC Congreso, que difunde todos los meses un grupo de diputados de la oposición. Así para junio la entidad sindical relevó una inflación del 1,87%, mientras la medición de los legisladores se ubicó en 1,93%. Si se considera el acumulado del primer semestre del año, ambos informes ubicaron la suba de precios en torno al 10%, cifra que equivale a más del doble del 4,7% que el instituto estadístico oficial relevó durante el mismo período.
Fuente:cronista.com
