“Hay alquileres muy altos y mucha gente no puede acceder a esos alquileres, tenemos familias que terminan viviendo en lugares muy precarios y sin servicios, son situaciones que a nosotros nos instan a prepararnos para el Congreso Nacional y por eso elaboramos una propuesta como la Ley Nacional de Viviendas y Tierra”, explicó D´Angelo.
Recordó el precandidato de la Lista 3 A que, en la actualidad, “tenemos el Fondo Nacional de Vivienda, que es manejado por el Gobierno nacional. En Tierra del Fuego el último plan de viviendas fue en 2004, con Chacra XIII que todavía no se terminó, y en Ushuaia se construyeron alrededor de 500 viviendas, pero después no tuvimos ningún otro plan”, afirmó el candidato radical.
El representante de “Fuerza y Compromiso Radical” mencionó que, en todo el ámbito provincial, está la necesidad de “12 mil viviendas y terrenos, por eso nuestra propuesta de llevar al Congreso Nacional ésta Ley de Viviendas y Tierras”, afirmó.
Walter D´Angelo precisó que la idea es “que el Estado pueda asistir a los lugares donde la población crece, no dependiendo del color político del gobierno de la provincia, sino por razones objetivas”. Indicó que, si la construcción de viviendas está regulada por ley y se relaciona con la necesidad de la zona “el desarrollo del plan de viviendas y tierra será obligatorio, no por el color político sino porque la población está creciendo en ese lugar del país”.
Reclamó que la política habitacional sea “equitativa y respetando la justicia social, para que si la población está creciendo y si pretendemos fomentar políticas como la del desarrollo de la industria electrónica; se tenga también una política para facilitar el asentamiento de nuevas familias”, indicó el precandidato de la Lista 3 A.
Para concluir dijo que se trata de “apostar a una sociedad estable, una sociedad con proyección de futuro, que crezca con la posibilidad de satisfacer necesidades como la de la casa propia”. En el mismo sentido mencionó que se pretende que los créditos para la construcción de las viviendas no los reciban únicamente las empresas, “sino también los ciudadanos, para que sean ellos los que proyecten sus casas, decidan como hacerlas, con créditos que no afecten la economía familiar de manera excesiva”, concluyó D´Angelo.
