Lo mismo ocurre en cualquier provincia, lo mismo ocurre en cualquier área del estado, y nada ha cambiado, al menos en Tierra del Fuego, desde que es provincia, no hubo gestión que no haya tenido a alguien bajo sospecha, hay casos emblemáticos de personajes que tienen la ciudad llena de locales propios y su principal ingreso no es el comercio sino el asesoramiento a legisladores, concejales, municipio, etc.
Miles y miles de pesos mensuales de UN caso, pero son muchos, los que vienen a trabajar durante la semana y el fin de semana se van a su lugar de origen y no siquiera tienen domicilio en la provincia. Otros que directamente jamás van a trabajar.
¿A que se va a ir a la justicia si no existe la justicia para cambiar esto?, no existe el fiscal con los atributos que debe tener para actuar de oficio en casos realmente vergonzosos como el de algunos que hacen ostentación sus riquezas logradas a costa del estado, a costa del trabajo de otros, a costa de impunidad que brinda la justicia. En esta provincia hemos tenido que soportar que un abogado del foro local denunciara a Dios y María Santísima por enriquecimiento ilícito, sin embargo al ex intendente de Rio Grande, Jorge Martin no, porque era SU amigo y la sociedad se aguantó esto y mucho más.
Un caso emblemático de falta de justicia es el de Jose Labroca, los auditores del Tribunal de Cuentas a los que el “apretó”, fueron a la justicia con CD donde se escuchaba claramente cómo se los amenazaba con dejarlos sin trabajo, tampoco pasó nada, Jorge Martin se fue de la política sin dar una sola explicación sobre su patrimonio, peor aún fue la declaración que certeza que el Tribunal de Justicia de la Provincia le otorgó al gobierno provincial, un día antes de que se fueran de vacaciones y que perjudicó a los municipios quitándoles más de 150 millones de pesos de sus presupuestos.
¿A qué justicia acudimos?, a que Juez, a que fiscal, si sabemos de antemano que todo lo que tenga que ver con el saqueo al estado va a ser cajoneado?.
O todo lo que ha hecho Oyarbide a nivel nacional es un invento, no es cierto que fue el quien sin un solo argumento válido dejo libre a los Kirchner por falta de mérito, respecto del crecimiento de su patrimonio, o no es cierto que muchos de los dirigentes que pasaron por la administración pública fueguina se fueron debiendo quedarse, sin siquiera aplicar el juicio de residencia. ¿No les genera a los fiscales y jueces de la justicia fueguina, ninguna suspicacia, o interés por averiguar si es cierto o no el rumor que dice que hay personajes de la sociedad fueguina que pasan todos los meses a “recaudar” fondos de otros trabajadores que si cumplen su tarea, y que estos personajes vienen haciendo lo mismo desde hace años?.
Estamos hablando de rumores que corren por los pasillos de muchas oficinas, pero que pareciera que nunca llegan a oídos de quienes deben parar esto, igual que los sobreprecios de obras, las propiedades que figuran por ejemplo en los registros de medidores de la Cooperativa Eléctrica, o en el Registro de la Propiedad Inmueble, cuantos ciudadanos de esta provincia han fotografiado mansiones dignas de la Costa Azul Francesa y sin embargo, ningún juez vio nada.
“Vaya a la justicia si tiene algo que denunciar”, es en sí misma una demostración de impunidad tan repugnante como falsa, primero porque esta es un sociedad a la que le gusta que le roben en la cara, segundo porque juegan con la necesidad de quienes necesitan imperiosamente trabajar para mantener a sus hijos, para llevar una vida digna y sostener con ese trabajo y parte de sus salarios esa vida indigna, vergonzante e impune de los que siempre vivieron como ñoquis y nunca hicieron nada, ni siquiera para que los respeten como personas.
Esas sanguijuelas, chupasangre que se vanaglorian de lo que pueden hacer, con la plata de los otros, a costilla del trabajo de los otros, son los que pretendo que la justicia investigue, el Tribunal de Cuentas, el Fiscal de Estado, porque en definitiva le están robando al estado para obtener el beneficio, en algunos casos de un grupo familiar.
Y yo fui a la justicia, con testigos, con audio, la denuncia fue presentada en el año 2000 si mal no recuerdo, por amenazas, al día de hoy la Jueza de la causa, no movió un papel.
Denuncié amenazas telefónicas, me destruyeron el auto 6 veces, le pegaron a mi hija en un acto político por reclamar que no quitaran los talleres del Polivalente de Arte cuando tenía 13 años, hoy tiene 24 y su opinión de la justicia es la misma que la mía, porque nos sobran argumentos para criticarlos.
Por eso a los que dicen “si tenes algo que denunciar anda a la justicia”, les digo que saben que la justicia no va a hacer nada, porque nunca hizo nada, ni va a hacer nada, no se las razones ni me importan, pero una cosa tengo clara, sé que no puedo contar con ellos, sé que no me van a garantizar los derechos que supuestamente me corresponden, solo confió en mi abogado, porque como decía mi viejo y ahora lo confirmo, “la justicia es como la víbora, pica al que anda en patas”.
La justicia atiende a los ladrones de gallinas, el resto está a salvo, gracias a esta justicia
Armando Cabral.
