Estuvieron presentes la secretaria de Asuntos Sociales, profesora Gabriela Castillo; la subsecretaria de Salud, doctora Margarita Gayá, el director general de Salud, doctor Walter Abregú; la directora de este centro, doctora Ana María Mensato y Marina la hija del extinto intendente de Río Grande, don Alberto Vicente Ferrer, cuyo nombre lleva el CAC a pedido de los propios vecinos.
La profesora Gabriela Castillo compartió que “es una hermosa fiesta porque estamos festejando en comunidad junto a los vecinos y el plantel del CAC y es bueno hacer un alto en el camino porque festejar un cumpleaños implica poder atesorar todo lo que se ha compartido y lo que se ha vivido”.
Agregó la Secretaria de Asuntos Sociales que “es una fiesta del barrio y una fiesta de la ciudad porque nuestro centro de salud cumple seis años”.
Por su parte, la doctora Mensato destacó que “han sido seis años de crecimiento, de tener todo el apoyo justamente para poder crecer porque sin este acompañamiento hubiera sido muy difícil. El CAC creció gracias a todo el equipo de trabajo, desde los profesionales hasta los agentes sanitarios, todo un plantel que día a día trabaja y mucho; haciéndolo con un muy fuerte compromiso con la comunidad haciendo lo que sabemos hacer pero con mucho amor para tratar de cuidar su salud, por eso estamos muy agradecidos con el plantel”.
La responsable del CAC explicó que “este centro cuenta con consultorio de clínica médica, ginecología, un médico generalista que atiende niños; toda la parte de vacunas y también tenemos una trabajadora social. Si bien está la atención, nosotros somos comunitarios y en esa condición tenemos que acercarnos a los vecinos. Ellos se acercan y muchas veces solo escuchar ya es curar, es sanar, que es lo que nosotros queremos”.
Marina Ferrer, visiblemente emocionada, recordó que su padre falleció en abril del 2007, dos meses antes que se inaugurara el CAC. “Estoy muy orgullosa de mi padre y muy conmovida de que los vecinos le hayan impuesto su nombre a este centro de salud”.
Cabe recordar que este centro de salud se construyó a través del Presupuesto Participativo, en una iniciativa llevada adelante por los propios vecinos. Luego la Fundación Garrahan también colaboró con parte del equipamiento, incluso el doctor Fernando Matera lo visitó en un par de oportunidades.
