El malestar de los presentes era notable, y uno de los participantes de la reunión sostuvo que «se supone que es un gobierno del pueblo, para el pueblo, pero esta destrozando al pueblo, es una lastima, lo que esta ocurriendo».
Otro comentario tuvo que ver con el permanente rumor de nuevas tarifarías, sobre lo que se dijo que «cuando el sector privado tiene problemas, son del sector pribado y cuando el sector publico tiene problemas también tiene que solucionarlos el sector privado, como ya pasó con la tarifaría».
No fueron menos críticos los planteos respecto de las deudas que el gobierno mantiene con los proveedores del estado, que en algunos casos se remontan al año 2011 o mas y que son imposibles de cobrar.
En la mesa se trató ademas el tema puerto, la venta de las hosterías, el mantenimiento de los caminos, pero por sobre todo quedó clara la necesidad de sincerar los números de la provincia y tener alguna idea aproximada de lo que se va a hacer desde el estado provincial en los próximos dos años y medio de gestión y también que no se acompañara ningún nuevo impuestazo.
