Ante la creciente aparición de roedores urbanos en Ushuaia, la Dirección de Bromatología informa a la población sobre algunas enfermedades que pueden contagiar al ser humano. Entre otras, se encuentra la leptospirosis.
A continuación se brindan detalles de la enfermedad y medidas de precaución para evitar la transmisión de la enfermedad. La leptospirosis representa un problema de salud pública desde hace más de 50 años, afectando a humanos y numerosas especies de mamíferos que se encuentran en estrecho contacto con las personas. La bacteria penetra al cuerpo por la piel o mucosas, se disemina por la sangre atacando diversos órganos y se elimina por la orina. El tiempo de incubación va de 2 días a 4 semanas.
La enfermedad se presenta en forma brusca, con signos similares a los de la gripe:-fiebre, dolor de cabeza, mialgia (dolor muscular principalmente de pantorrillas y región lumbar), malestar general o postración, náuseas o vómitos, dolor abdominal, diarrea y artralgia (dolor en las articulaciones).
Luego de esta primera fase y de un período sin molestias se puede presentar una segunda fase de mayor gravedad. Este segundo período es llamado también enfermedad de Weil. Entre sus síntomas, se pueden dar: irritación conjuntival, irritación meníngea y rigidez de nuca, insuficiencia renal, ictericia, manifestaciones hemorrágicas intestinales o pulmonares, arritmia o insuficiencia cardíaca o disnea. La enfermedad dura desde unos pocos días hasta tres o más semanas, dependiendo de su gravedad.
La mayor parte de las personas presentan sólo una primera fase, con síntomas moderados o sin ningún malestar. La segunda fase puede ser grave y, si no es tratada en forma adecuada y a tiempo, puede tener una recuperación lenta, de hasta varios meses y dejar secuelas renales o derivar en la muerte.
Medidas de Precaución
– Es imprescindible evitar el contacto con aguas que puedan estar contaminadas.
– Realizar control de roedores en las viviendas y evitar que niños y animales domésticos deambulen donde pueda advertirse la proliferación de roedores.
– Guarde los alimentos en lugares secos y frescos, vigilando periódicamente que alacenas, armarios o sitios de acopio de los mismos estén libres de excremento de roedores o señales que denoten la presencia de los mismos.
– No consuma bebidas de los recipientes (latas, botellas) directamente sin haber sido higienizados correctamente.
