Entendemos un referéndum como “el procedimiento jurídico por el que se someten al voto popular leyes o actos administrativos cuya ratificación por el pueblo se propone” y en este sentido, tal como se ha manifestado desde la Cancillería, el referéndum en las Islas Malvinas representa una maniobra mediática y dilatoria, sin ningún valor legal, ya que no ha sido convocado ni supervisado por las Naciones Unidas.
El acto representa una provocación a las normas internacionales que instan a la negociación. Adherimos a todas las manifestaciones del orden nacional e internacional que unánimemente coinciden en el rechazo contundente al colonialismo que lleva adelante el Gobierno Británico con 180 años de ocupación ilegal.
