En una de sus habituales visitas al Palacio de Westminster, el premier apuntó contra el Partido Laborista porque su candidato en Eastleigh, John O’Farrell, había dicho que se sintió decepcionado cuando, en octubre de 1984, una bomba pasó cerca de «ella», en referencia a Margaret Thatcher, y no había muerto.
«Esas son las palabras. Son una desgracia y espero que el jefe del Partido Laborista se levante y las condene aquí y ahora», lanzó el conservador. «No es increíble que el líder de la oposición no condene a alguien que aparentemente habla libremente de terroristas?», amplió.
En tanto sobre Malvinas, expuso el pensamiento de O’Farrell que había deseado que Gran Bretaña perdiera la guerra de 1982, «uno de los momentos de más orgullo de la historia reciente», según definió Cameron. «Este candidato, apoyado por el líder del Partido Laborista, tiene una escalofriante carencia de patriotismo», concluyó indignado.
Fuente:ambito.com
