Estos amigos casuales son una parte muy importante y brindan un servicio a toda la comunidad. Ellos son quienes trasladan a los chicos a la escuela o al jardín; a los adultos a sus respectivos trabajos; a otros, a la casa de sus amigos, a los bailes, y hasta a muchos, les ha servido de ayuda en alguna urgencia; en fin, llevándonos siempre a donde necesitamos llegar.
Estos trabajadores, mientras toda la ciudad descansa, siguen respondiendo a nuestro llamado. Para ellos, casi no hay feriados, un veedor de la realidad
Nuestro amigo, “el tachero”, es el trabajador por excelencia de “la calle”. Y en esta mezcla de calle-noche, son testigos constantes de la realidad ciudadana.
Aprovecho la oportunidad para rendirles un humilde homenaje a todos los trabajadores taxistas que día a día desempeñan esta labor tan noble deseándoles un muy feliz día.
Que Dios los bendiga.-
Mario Jorge Colazo
Senador de la Nación
