Por el Ministerio de Salud participaron las áreas de Epidemiología, Atención Primaria de la Salud y Promoción de la Salud, y del HRU los servicios de Cuidados Intensivos de Adultos, Infectología, Materno Infantil y Laboratorio; estando también representada la Clínica San Jorge, que se sumará la estrategia.
Almeida explicó que “las enfermedades tipo Influenza (ETI) son un conjunto de enfermedades que tienen signos y síntomas que se engloban como síndromes gripales”.
Las Unidades Centinela en Ushuaia están compuestas por equipos interdisciplinarios, de médicos y enfermeros, estarán emplazadas en algunos Centros de Salud, en el Hospital Regional y en la Clínica San Jorge.
En cuanto a la metodología de trabajo, la Directora de Epidemiología comentó que “todas las semanas, en un número limitado de casos, las Unidades tomarán muestras a personas de todas las edades que consultan por cuadros gripales, con menos de 72 horas de iniciados los síntomas”, con el objetivo de “analizar y detectar cuáles son los tipos de virus circulantes”.
Almeida aclaró que “no lo vamos a hacer con todas las personas sino sólo en los 3 primeros casos que consulten durante cada semana en cada Unidad Centinela de la ciudad”, y comentó que “hay una estrategia para los pacientes ambulatorios y otra para aquellos que se internan con infecciones respiratorias agudas, ya sea en población pediátrica o de adultos”.
La funcionaria especificó que “de esta manera podemos determinar qué virus está circulando y cuál es el perfil de las enfermedades tipo Influenza de este año”.
En cuanto a la importancia de contar con esta información, la doctora contó que “permite observar tendencias, predecir las necesidades de recursos, la respuesta requerida de la red de servicios y aportar datos para el diseño de la vacuna del año que viene para el Hemisferio Sur”.
Destacó también “que el adoptar estrategias de vigilancia de la salud de este tipo se vincula con estar atentos y adherir a buenas prácticas, ya que no esperamos ninguna particularidad para este año” sino que “las lecciones aprendidas a partir de la pandemia del 2009 nos dicen que tenemos que tener capacidad de respuesta y de predecir, de la manera más oportuna, si estamos frente a un evento de los que se denominan importantes para la salud pública”.
