La verdad si uno se aviene a las respuestas poco felices de la gobernadora, debería llamarse a silencio y asentir con la cabeza como hace el sifabianismo y dejar que todo fluya, pero lo ciertos es que cada vez estamos mas cerca del pago en cuotas y de tener que dar explicaciones que se debieron dar hace mucho tiempo.
Con una oposición más que benévola y un desorden generalizado en todas las áreas, que van del no mantenimiento de las escuelas, al cierre de aulas, los papelones consecutivos en desarrollos social, el nombramiento indiscriminado de personal de gabinete que ya insume mas de 9 millones de pesos mensuales, el erróneo pago de haberes a los docentes, despidos sin explicación y nombramientos menos explicables, como el de Sergio Álvarez delegado del ejecutivo en Tolhuin después de ser percutado del gobierno por demorar 18 meses en comprar 4 camionetas que no compró porque no hay un peso, y eso es lo que hay que sincerar, que en esta provincia no hay un peso para nada, y que aun cuando se trate de vender lo contrario este gobierno no puede construir una vereda con fondos propios, “si nación cierra el grifo estamos al horno”, es la frase mas escuchada en el ministerio de economía, un ministerio que ayer no paso el examen de la legislatura cuando se sentó frente a la comisión de economía, no pueden mostrar los números y la excusa es “no hay que alarmar”, “no generen pánico”, pero mientras nadie se anima a decir la verdad los salarios de los funcionarios se van a las nubes, el gasto publico rompe todos los récords y las escuelas se caen a pedazos, se entregan casas sin servicios, porque no se pueden entregar ni las tapas de los inodoros con fondos propios.
Esta es la verdad, esto es lo que hay que sincerar, esta es la actualidad de la provincia más chica, mas joven y con mayor presupuesto y en absoluta bancarrota, donde nada de lo que se promete se cumple, ni siquiera aquella promesa de campaña de la escrituración de tierras en la margen sur, las mejoras en salud, educación o seguridad, los cambios de gabinete, la restructuración, la nueva etapa, nada de nada.
Tierra del Fuego camina por el borde de la cornisa y los que quieren escuchar el canto de sirenas pueden hacerlo, pero nada puede cambiar la realidad, todos lo vemos todos los días, lo sufrimos en carne propia, lo padecemos, no hay explicación para nada y ante una critica te cierran la puerta en la cara y como buenos asambleistas que son creen que de uno de esos conciabulos que llevan delante de madrugada, como cuando se interpretó la ley Gaucho Rivero, salen las soluciones mágicas. Niegan la pertenencia al kirchnerismo y actúan como si fueran los fundadores del frente, sus discursos son ultrakirchneristas, recontraoficialistas y aun así niegan en un programa tan genuflexo como el de Víctor Hugo Morales el cuento que se creyeron solo ellos.
Si que hay que sincerar, hay mucho que sincerar, porque se viola l constitución llevando el gasto público a más del 85% del presupuesto, porque hay mas de 300 plantas políticas, que paso con los pagos al IPAUSS, cual es la reglamentación de la Ley Gaucho Rivero, porque los convenios de confidencialidad, el secreto de estado, el ocultamiento de información, la selección a la hora de informar, las apariciones cada vez mas esporádicas, y la información solo a través de gacetillas, porque no mas conferencias de prensa, ni visitas a los medios, porque viajes injustificables, porque pedidos de adelantos de regalías, porque presupuesto reconducido, porque tanta deuda con los municipios, porque se dejó a Tolhuin fuera de toda discusión, porque se cayó la licitación del CA12, que pasó con el convenio con Tierra del Fuego Energía y química, donde esta la continuidad de las obras del puerto Caleta La Misión, todo esto debería sincerarse o no?
A que responden nombramientos como el de Liliana Rapasioli, u otros supuestos peronistas y mopofistas, o el despido de Von Der Tusen ex director del servicio penitenciario ya que ninguno de los partidos autorizó que se asumieran esos cargos, en definitiva, sigo creyendo que en esta provincia hay que sincerar todo, porque hasta aquí no cierra nada, no hay gestión, no hay políticas de estado, no hay planificación, no hay nada y si la hay que la muestren, que la expliquen, que la sinceren.
Armando Cabral
