Analizaron el impacto directo que la proliferación de perros asilvestrados genera sobre la producción ovina, así como el riesgo ambiental y sanitario que esta situación implica. Los productores expusieron la realidad que atraviesan en el territorio y plantearon la necesidad de una respuesta provincial concreta, con recursos y planificación sostenida en el tiempo.
Lapadula remarcó la importancia de escuchar a todos los sectores involucrados. “Este es un problema complejo que no puede abordarse de manera aislada. Tenemos que construir una política pública seria, escuchando a quienes viven y trabajan en el campo, y articulando esfuerzos entre Provincia, municipios y sector productivo”, señaló.
Asimismo, sostuvo que la declaración de la emergencia debe ser el punto de partida para una estrategia integral que contemple prevención, control y financiamiento real, con participación activa de los actores afectados.
“Para empezar a resolver un problema estructural como este, primero hay que escuchar. Y hoy quienes más están padeciendo esta situación tienen mucho para aportar”, indicó.
Finalmente, el legislador adelantó que continuará manteniendo reuniones y espacios de diálogo con distintos actores y sectores vinculados a la temática, con el objetivo de enriquecer el proyecto y avanzar en una propuesta consensuada. “Es un tema urgente para Tierra del Fuego y requiere del compromiso y la participación de todos”, afirmó.
