Se termina el 2019 un año para el olvido y los tres anteriores también.

Dom 08/12/19.- Fue quizá el peor año para los argentinos, desde todo punto de vista, no hubo un solo indicador que nos diera una esperanza, no hubo una buena noticia para los vacíos bolsillos de los argentinos, sino cada vez menos, cada vez mas recortes, cada vez menos empleo, cada vez mas dinero para pocos y pobreza para muchos. Se va un año para el olvido y los tres anteriores también.

Ni justicia social, ni independencia económica, ni soberanía política, endeudados hasta el cuello tanto en la provincia como en el país, cero independencia económica y deuda en dólares, el mayor desempleo de la historia dese Jujuy a Tierra del Fuego, hambre, indigencia, gente en la calle, pobreza llegando al 40,8 de los argentinos.

Inequidades inéditas, destrato absoluto, insensibilidad social, al punto de contar la asistencia a los pobres como un logro, una desvergüenza pocas veces vista, un desapego a la institucionalidad capaz de llevar a violar la Constitución sistemáticamente sin que a nadie se le mueva un pelo.

La justicia pasará a la historia por su genuflexión al poder, su debilidad y su cobardía ante hechos probados y que han llevado al país a la quiebra, no hubo justicia para los peces gordos, pero si la hay para el pobre, siempre he indefectiblemente.

El 2019 fue el año de todos los índices económicos en contra, el año de la confirmación de la entrega de la soberanía por parte de Bertone/Macri, la entrega de recursos naturales, el año de dejar tierra arrasada en todas las áreas, desde la educación hasta la  salud pasando por la seguridad, los congelamientos salariales, el año de la violación de derechos, de la continuidad en aumento de la violencia contra las mujeres, del endeudamiento histórico a 100 años en la nación y a 10 años en la provincia, comprometiendo todo, no fue un fracaso, fue un plan sistemático de destrucción de la economía desde la industria hasta las PyMES, pasando por emprendedores y pequeños productores.

2019 fue el año de los silencios, blindaje mediático, periodismo militante, y pocos denunciantes, fue el año del gasto en pauta mas escandaloso de los últimos tiempos, fue el año donde más gente en situación de calle de vio, para los fueguinos el tercer año de congelamiento salarial, sin paritarias y sin derecho a reclamo, fue el año de las persecuciones, del oído sordo a cualquier reclamo y de las vendettas diarias.

Fue también el año de la política sucia, de los operativos de noticias falsas, de las denuncias personales, de la peor imagen como país y como provincia por el gasto en beneficio de funcionarios públicos, electos o designados, el año de los escándalos con la obra publica como por ejemplo el Corredor del Beagle, o los Panamá Papers, de la entrega de empresas a amigos del presidente, de las causas judiciales resonantes, pero nunca cerradas, de las prisiones preventivas ilegales.

Fue el año del G20 reunido en nuestro país, de la llegada de Donald Trump y de todos los presidentes que dominan el mundo, en el país al que ellos sumergieron en el triste termino de periférico, emergente y periférico de nuevo, ultimo en el listado de las pruebas PISA, que para los que creían que éramos los mejores del mundo quedó demostrado que somo el vagón de cola del mundo. Nuestros alumnos son especialistas en celulares, pero no pueden dividir, multiplicar o analizar un texto.

UN país sumergido en el ridículo, que se cree Suiza, pero está muy cerca de Gana, o Togo, en Sudáfrica, un país que perdió la cultura del trabajo, los valores de la institucionalidad y del respeto por el otro.

Un país que redujo hasta el gasto en alimentos, que no puede llenar el tanque de combustible de su vehículo mas de una vez al mes, un país con 5 millones de jóvenes que no comen, con 2 millones de desocupados. Dependiente, sumiso, sordo y sin compromiso alguno para avanzar a un futuro mejor porque el odio, el fanatismo y el revanchismo ganaron las calles y somos incapaces de hacer nada en equipo, ni siquiera jugar al futbol. Argentina es un país fuera del mundo que mantiene bolsones de pobreza, que ve como muere una mujer cada 28 hs y no hace nada, que expulsa científicos, que cierra industrias, que sigue produciendo carne y cereales como en el siglo XV, que se alegra por vender limones a Estados Unidos, o carne a China, pero se pelea con su mayor socio, Brasil, que aun no sabemos cual rumbo tomara a partir de la semana próxima, si volverá a ser socio de la demolida Venezuela, o de algún otro régimen autoritario latinoamericano, que no sabemos cual es el plan, cual serán las soluciones a millones de problemas en todos lados.

El 2019 es un año para el olvido y los 3 anteriores también, porque no se diferenciaron en nada de este último.

Los argentinos por una vez debemos entender que nadie pudo sacar este país adelante solo, que nadie pudo contra el opositor mediático o las denuncias falsas que insumieron mas tiempo que las políticas de estado. Ya no se puede culpar a los medios de las responsabilidades que implica la toma de decisiones de quienes tienen el poder de conducir este país, no se puede seguir buscando responsables, cuando los responsables no saben que hacer, no se puede continuar con la búsqueda del estado para que haga todo lo que los ciudadanos no quieren, no saben o no puede hacer.

Hagámonos cargo de lo que hemos votado de lo que hemos apoyado de lo que nos toca como ciudadanos y no como individuos, seamos por una vez el pueblo glorioso que siguió a San Martin, Belgrano o Alberdi y dejemos de llorar en los rincones, aprendamos de quienes dijeron basta y se pusieron de pie para terminar con las inequidades, que el tren de la historia no pase sin que no hayamos subido a el para volver a ser la potencia que fuimos.

Esperamos que el 2020 sea el año en que todos u cada uno podamos decir que empezamos a vivir mejor.

Armando Cabral

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