Boxer no solo lo dijo sino que además presentó mails y audios de quienes ya habían declarado como testigos, entre ellos, la gobernadora Rios, el Ministro de Gobierno Gustavo Zanone, el Ministro jefe de gabinete, Aramburu, el Secretario de Seguridad, Daniel Facio, todos en funciones a la hora de la toma de la Casa de Gobierno en mayo de 2013.
La participación de Boxer dejó no solo una enorme cantidad de sospechas respecto de cómo el actual gobierno y el entrante pretenden desligarse de los máximos dirigentes de SUTEF, Arce y Catena, pero en particular de Horacio Catena y de esta manera descabezar dos de los gremios más combativos SUTEF y CTA, sino también dejar el camino limpio a la gobernadora entrante, lo que a todas luces aparece como un acuerdo implícito entre Rios y Bertone que ahora tomaría otro camino ya que el abogado de SUTEF pedirá la nulidad del juicio y aparentemente el de camioneros también.
Ya habían generado más de una duda, las declaraciones de los policías, quienes sostuvieron que los certificados médicos se extendieron 100 días después de los hechos, los golpes que decían tener un lugar del cuerpo estaban en otro, el tribunal no permite reiterar video o repreguntar y los videos que se han pasado en el juicio han sido editados por la policía o la justicia.
Una sumatoria de irregularidades que los abogados entienden puede dar lugar a la suspensión del juicio, por entender que la declaración de Boxer deja claro que había que cumplir con un guion y que si alguien se salía del mismo entrarían en la zona de falso testimonio.
Lo que sorprende son las formas y esto surge no solo de las declaraciones de algunos desmemoriados u olvidadizos, sino de la sumatoria de testimonios erráticos y en muchos casos que san de nariz con lo que en realidad ocurrió.
Los videos del ingreso intempestivo de los trabajadores a la casa de gobierno, debían ser suficiente prueba para al menos seguir adelante con el Juicio, por los testimonios fueron desmoronando esa prueba y ahora todo hace suponer que se está al borde de una causa armada para, como dice Catena, linchar a los gremialistas.
¿Cómo fue que de violentos e intratables, los sindicalistas pasan a ser víctimas?, bueno todo surge por las formas, las malas formas, primero el adelantamiento de las fechas, luego los testimonios y ahora la posible suspensión del juicio a partir de que uno de los ex funcionarios sostiene que su primera declaración fue en caliente porque le robaron una notebook y que en esta oportunidad va a declarar inducido y trasladado en un patrullero de la policía provincial.
Rios no necesitaba esto y Bertone tampoco y ya no hace falta hacer más declaraciones ni aclarar más nada, porque ya se ha sembrado la duda y no hay nada más peligroso que la duda en un juicio de estas características, donde hay tantos involucrados y tantos responsables.
